En varias oportunidades hemos citado investigaciones cuyos resultados aseguran que el ejercicio físico es bueno y necesario para mantenernos saludables tanto física como emocionalmente.

Aunque todo en su justa medida. De hecho, hasta ahora se manejaba la idea de que aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca debían mantener reposo en cama ante la posibilidad de que la actividad física intensa generara problemas de salud adicionales.

Sin embargo, esta idea parece estar perdiendo fuerza, y los hallazgos de una nueva investigación realizada por especialistas de la Universidad de Missouri revelan que el ejercicio en realidad podría favorecer los vasos sanguíneos del corazón para las personas con insuficiencia cardíaca.

Cerdos con insuficiencia cardíaca

Craig Emter, profesor asociado en la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Missouri, es consciente de que esta afección impide que una persona se desenvuelva de manera similar a como lo haría una persona sana. Pero a pesar de ello, se preguntaba cuánto movimiento pueden tolerar, y el impacto de este sobre su salud.

“Las personas con insuficiencia cardíaca no pueden hacer todo lo que una persona sana puede hacer, por lo que la pregunta es cuánto ejercicio pueden manejar y qué tipo de impacto tendrá en su salud”.

A partir de esta pregunta, el investigador se dio a la tarea de estudiar tres grupos diferentes de cerdos en miniatura de Yucatán diagnosticados con insuficiencia cardíaca.

Uno de los grupos debió permanecer inactivo. Otro estuvo haciendo ejercicio, con intervalos de mayor intensidad durante cortos períodos de tiempo entremezclados con períodos de menor intensidad; mientras que el tercer grupo de cerdos hizo ejercicio en una intensidad constante, menor que la del segundo.

El ejercicio físico favorece a los vasos sanguíneos

Y descubrió que independientemente de la intensidad o la duración del ejercicio físico, este resultaba en beneficio para la salud de los vasos sanguíneos del corazón de los cerdos estudiados.

“Descubrimos que, independientemente del nivel de intensidad, algún tipo de actividad física era buena para la salud del corazón en comparación con ningún ejercicio”, declaró Emter. Y es que los vasos sanguíneos rígidos típicos del reposo excesivo pueden bloquear o alterar el flujo sanguíneo hacia el corazón, y dar lugar a varios problemas cardiovasculares.

“Ahora tenemos una mejor comprensión de cómo fluye la sangre en el corazón, la rigidez de los vasos sanguíneos y el impacto que el ejercicio tiene en la salud del corazón. Comprender la ciencia subyacente del corazón nos permite ayudar a mejorar la salud de las personas con insuficiencia cardíaca”.

Pocos los saben, pero los cerdos tienen vasos sanguíneos y músculos cardíacos muy similares a los de los seres humanos a nivel estructural y funcional. Partiendo de esta premisa, el autor señala que estos hallazgos pueden ser útiles también para la medicina humana, sin embargo, se requiere mayor investigación al respecto antes de poder asegurarlo.

Referencia:

Chronic exercise training prevents coronary artery stiffening in aortic-banded miniswine: role of perivascular adipose-derived advanced glycation end products. https://www.physiology.org/doi/abs/10.1152/japplphysiol.00146.2019