Con el correr de los tiempos, queda claro que es cada vez más información la que confiamos a los entornos digitales. En ellos, es posible almacenarla por mayores periodos de tiempo, en mayor cantidad y también transportarla o modificarla con más facilidad.

Por esto, es normal que cuando se desea agilizar los procesos, la primera opción sea migrar a este entorno. En la actualidad, la digitalización es la norma, por lo que incluso los centros de mando de las naciones guardan una gran cantidad de información en estos formatos –de la cual, una buena parte puede ser confidencial.

Para evitar que ese tipo de datos llegue a manos equivocadas es necesario mantenerlos protegidos. Es allí donde entra en juego lo que llamamos ciberseguridad. En ella, actualmente, se enfocan los gobiernos de todo el mundo para mantener sus asuntos privados fuera del ojo público.

Durante la administración del expresidente Barack Obama, se realizaron muchos avances en esta área dentro de la Casa Blanca. Sin embargo, como lo ha retratado un memo del exmiembro del comité de ciberseguridad de esta, Dimitrios Vastakis, las actuales acciones de Trump podrían hacer que todo haya sido en vano.

El declive de OCISO

En un principio, el departamento de la Casa Blanca encargado de mantener la seguridad del ciberespacio de la Casa Blanca era OCISO u Office of the Chief Information Security Officer. Durante la administración de Obama, esta oficina se fortaleció al llenar sus filas con profesionales altamente calificados.

Sin embargo, Trump se encargó de hacer que hasta el nombre de este desapareciera al cambiar la denominación de la oficina este mismo año a OCIO (Office of the Chief Information Officer). No obstante, no ha sido solo el nombre lo único que ha desaparecido de esta.

Poco a poco, y sistemáticamente, han removido a todos los miembros del personal altamente calificado que estuvo bajo la administración de Obama. Todo ello, sin medir las posibles consecuencias de realizar esto sin contar con respaldos inmediatos destinados a cumplir con las funciones que los otros antes desempeñaban.

Son todas acciones políticas

Claramente, las acciones de la administración de Trump están orientadas a eliminar el espacio de acción de cualquier miembro del equipo que haya colaborado durante los periodos presidenciales de Obama. Para este fin, han utilizado diferentes medios para orillar a estos trabajadores a renunciar.

En algunos casos, se han tomado acciones como disminuir la cantidad de beneficios –monetarios o de otro tipo– que recibían. Asimismo, se coartaron sus libertades dentro de la Casa Blanca limitando su acceso a programas o áreas del complejo. Incluso, restringieron su acceso a posiciones de “poder” desde las cuales pudieran tomar decisiones sobre alguna área dentro de la casa presidencial.

De este modo, todos estos han sido removidos directamente de su cargo o han tenido que alejarse de este. De hecho, el memo de Vastakis, que fue jefe del área de OCISO, que se presentó dentro de la Casa Blanca, en realidad se trata de una carta de renuncia. Solo que, en ella, aprovecha para avisar sobre todos los posibles peligros que puede producir el sostener esta práctica.

Una verdadera amenaza a la ciberseguridad

Dentro de su escrito, Vastakis resalta que alejar indiscriminadamente a todos los miembros del comité de seguridad de la Casa Blanca podría dejarla desprotegida contra ataques externos. De hecho, hace un símil y ejemplifica que sacar a todos los encargados de proteger la información de esta entidad podría dejarla en un estado de desprotección que de algún modo se parecería al que hubo en “el salvaje Oeste”.

Acá te mencionamos los contenidos más resaltantes que se presentaron en el memo de Dimitrios Vastakis. En caso de que desees leerlo completo, solo deberás contar con un manejo intermedio del inglés, ya que este no se encuentra traducido.