Cuando pensamos en esta imponente ciudad entre las montañas, lo hermoso y antiguo de su estructura probablemente sea uno de los primeros detalles que se nos vengan a la mente. Al detallarlos, podemos notar la cantidad de esfuerzo y dedicación que debió tomar su construcción hace cientos de años.

Sin embargo, solo un ojo entrenado podría ser capaz de notar el secreto que se oculta tras esos muros de piedra. En verdad, la construcción del templo de Machu Pichu pudo haberse visto golpeado por más contratiempos de los que podríamos esperar.

¿Qué tan inteligentes eran los neandertales?

Después de todo, la joya del Perú tal vez, desde un inicio, no quedó tan perfecta como se hubiera esperado. Aunque, en verdad, ello no hace que en la actualidad pierda ni un gramo de su magnificencia.

Lo que descubrieron los ojos entrenados

Durante una reciente investigación arqueológica de tres templos dentro de la ciudad Inca, el equipo de arqueólogos encontró muestras consistentes de daños en las piedras de los muros de las construcciones. En un inicio se podría pensar que este podría atribuírsele al desgaste que el tiempo ha generado en la construcción.

Sin embargo, una mirada más detallada ha demostrado que no todas las imperfecciones necesariamente se deban a él. En algunos casos, han notados tajos rotos de piedras o grandes grietas entre unas y otras que jamás podrían ser causadas por el paso del tiempo.

Las contusiones en atletas persisten hasta un año después de su vuelta al juego

Ello, los llevó a la conclusión de que otra fuerza debió haber alterado su disposición en el pleno momento de la construcción. Con esto en mente, notaron que muy probablemente los cambios en la estructura de los templos podrían deberse a la presencia de movimientos telúricos durante su edificación.

Machu Pichu no sufrió uno, sino varios terremotos

Ya con ello claro, pasaron a intentar identificar cuántos de estos se pudieron haber presentado en la época de su construcción. Luego de recolectar datos históricos y de las propias construcciones, pudieron llegar a la conclusión de que habían ocurrido dos grandes terremotos que sacudieron los cimientos de Machu Pichu durante su construcción.

Por la falta de registros –orales u escritos– con referencia a esta fecha, solo se ha podido establecer una amplia etapa en la cual se estuvo construyendo la ciudad y pudo ser impactada por los movimientos de la tierra.

El estilo de construcción de Machu Pichu cambió a medio camino

En efecto, la repetición de los movimientos telúricos dejó a los constructores de la época buscando nuevas maneras de subsanar este problema. Para ello, se dieron a la tarea de mudar su sistema de construcción antiguo a uno no solo más económico sino resistente con piedras más pequeñas que encajaran entre sí para evitar deslizamientos.

De este modo, en caso de que se presentara otro sismo el daño sería menor, además de mucho más fácil y rápido de reparar. Por esto, se puede ver un cambio de estilo en las partes superiores de la ciudad oculta de Perú.

La saliva es uno de los factores diferenciadores entre humanos y simios

No es extraño pensar que esta construcción pudo verse afectada por la presencia de constantes terremotos puesto que se encuentra ubicada en la zona de Los Andes. Esta, como tal, se ha destacado por estar siempre interceptada por diferentes fallas telúricas y, de hecho, existe una justamente bajo Machu Pichu. Por lo cual, es posible añadir un punto más a la lista de ítems que debemos admirar al encontrarnos con una obra de tal magnitud arquitectónica, cultural e histórica como esta.

Referencia:

Did earthquakes strike Machu Picchu? https://doi.org/10.1007/s10950-019-09877-4

Más en TekCrispy