Netflix es la compañía de distribución de contenidos audiovisuales que dio sus primeros pasos como pionera en el mundo del streaming. Con el paso de los años, su creciente popularidad ha hecho que muchas otras grandes empresas como Amazon, Disney y Apple –entre otras– busquen mudarse también a este nuevo sistema.

Esto, a la larga, posiblemente hará que Netflix presente problemas para seguir creciendo. Después de todo, allí donde antes tenía grandes cantidades de espacio para crecer, ahora se asientan otros grandes de la industria que buscan su porción del pastel.

Por ahora, como muchas de las plataformas de la competencia apenas llegan al mercado o están por estrenarse, Netflix no ha tenido que preocuparse demasiado por ello. En estos momentos, un problema que verdaderamente podría estarles nublando el panorama es la costumbre de los usuarios de compartir sus contraseñas.

Netflix vuelve a crecer

A inicios de este año, los análisis de la compañía mostraban ciertas bajas en la cantidad de usuarios que se suscribían al servicio. Gran parte de ello fue atribuido a la gran cantidad de usuarios que compartían sus contraseñas con otros que, en realidad, deberían estar pagando por su propio servicio.

Afortunadamente, el análisis de su crecimiento del tercer cuarto del año ha demostrado que la compañía está repuntando de nuevo. En otras palabras, sus ganancias nuevamente aumentan con la llegada de nuevos usuarios a sus plataformas.

Sin embargo, a medida que la compañía deja de ser una empresa joven y llega a la madurez, el crecimiento exponencial tendrá que ser reemplazado por una tasa de aumente relativamento fija que les permita mantener su éxito.

Aún no tienen una postura definida

Aunque está claro que en un futuro tendrán que fijar su atención en este problema, la empresa no ha dado comunicados con referencia a este tema. De hecho, durante la evaluación del tercer cuarto (3Q) de su año, incluso el CEO de la empresa, Spencer Neumann, comentó “no tenemos grandes planes para anunciar ahora con referencia a hacer algo diferente allí”.

Por el momento, la empresa se mantiene con un sistema que solo controla la cantidad de sesiones abiertas en una misma cuenta. Debido a esto, por el momento, aún es muy fácil para aquellos que comparten contraseñas hacerlo sin problemas.

A mitades del año, se habló de que habría posibles represalias graves con respecto a los que incursionaran en este tema. Sin embargo, hasta la fecha estas medidas se han tomado con una actitud bastante laxa.

Esto se puede ver al contrastar la postura casi de no-intervención de Netflix con otro compañero del mundo del Streaming, Spotify que, ahora, planea endurecer sus políticas ahora que han lanzado un plan familiar específico para varios usuarios en una misma cuenta.

En caso de incumplir con esta nueva limitación, los usuarios podrían arriesgarse mucho. Ya que no solo sus cuentas no solo terminarían bloqueadas, sino que podrían sufrir un baneo total de la plataforma. Por ahora, los de Netflix aún tienen suficiente libertad para hacer su voluntad sobre las cuentas y sus contraseñas. Sin embargo, este es un equilibrio que está destinado a romperse tarde o temprano.