Debido a los comentarios realizados por Martin Scorsese luego de las abrumadoras referencias a su obra en la nueva película del Joker dirigida por Todd Phillips, el enfrentamiento entre los pilares de la industria y la moda de las películas de superhéroes, ha llevado a que más directores se pronuncien.

Luego de que Francis Ford Coppola tildara esta nueva tendencia como “despreciable” ahora son Ken Loach y Fernando Meirelles quienes se expresaron en contra de las películas de héroes.

Ken Loach, ganador de dos palmas de oro con sus películas: ‘The wind that strakes the Barley’ y ‘I, Daniel Blake’, respondió de forma contundente cuando Skynews pregunto que opinaba de las películas de superhéroes:

“aburridas, Se hacen como productos básicos, como hamburguesas. Se trata de hacer una mercancía que genere ganancias para una gran corporación. Son un ejercicio cínico. Son un ejercicio de mercado y no tiene nada que ver con el arte del cine”.

Loach, que parte de un concepto más tradicionalista del cine no deja de mostrar una realidad que no muchos amantes de la tendencia pueden aceptar, la cual es que las películas tanto de Marvel, DC y básicamente cualquier franquicia que busque solo ser popular es con el objetivo de generar ganancias y no de crear arte, como fue descrito por el CEO de Disney desde 1984 hasta 2005, Michael Eisner:

“No tenemos ninguna obligación de hacer historia. No tenemos obligación de hacer arte. No tenemos obligación de hacer una declaración. Hacer dinero es nuestro único objetivo”

Por su parte la declaración de Meirelles, director de El Jardinero Fiel y Ciudad de Dios, luego del Festival de Cine de Mumbai, tuvieron un tono menos apasionado donde aclaró que a pesar de que no puede estar en desacuerdo con Scorsese, el género de películas de héroes simplemente no es de su agrado pero que no significa que sean malas, llegando a disfrutar en su momento la primera película de Deadpool.

La reticencia de la industria

Parte del gran debate viene de la manera en que se puede definir al arte, mientras que para algunos sirve a un propósito egoísta como exteriorizar sus propias emociones, para otros se basa en representar a la sociedad tal y como es, lo que ha dejado al arte que se encarga de servir al público relegado a una mera forma de diversión mundana, vulgar o que debe ser motivo de burla y escarnio por parte de la élite.

En el artículo de El genocidio cultural de Disney y la impaciencia de Hollywood es un claro ejemplo de las diferencias entre dos generaciones que se encuentran en un punto de choque.

Ya que no hay que ignorar que todos los directores que hoy están en contra de los superhéroes en su momento también fueron ridiculizados por sus antecesores, un hecho importante de aprender y considerar es que no se puede ignorar la trayectoria de una industria solo por no estar de acuerdo con las nuevas tendencias, algo por lo general difícil de conseguir en una brecha generacional.