Resulta muy interesante revisar los saltos que ha dado la tecnología orientado a usuarios comunes y domésticos fuera de los computadores y smartphones. Un ejemplo lo podemos ver en la domótica, en donde los hogares ya son inteligentes y capaces de gestionar desde las áreas de entretenimiento, hasta la alimentación y limpieza. Es precisamente la limpieza un factor muy interesante de la vida en el hogar que ha ido siendo revolucionada paulatinamente por un artefacto que hoy es ampliamente usado en todo el mundo: los robots aspiradores.

Aunque en estos momentos el mercado está abarrotado con decenas de soluciones de este tipo, no son realmente nuevos entre nosotros, sino que se han ido perfeccionando y haciendo más accesibles hasta llegar a nuestros días, donde  es gigantesca la popularidad que han alcanzado los robots aspiradores. En ese sentido, vamos a revisar su historia y como es que en estos momentos los suelos de millones de hogares se encuentran bajo la responsabilidad de sus sensores.

Nintendo, compañía pionera de robots aspiradores

Cuando echamos un vistazo al pasado de estos asistentes de limpieza doméstica, llegamos hasta el rastro de una compañía que conocimos y se popularizó como un gigante de los videojuegos: Nintendo. La empresa japonesa se dedicaba a la fabricación de juguetes y es así como a partir de la tecnología aplicada a sus carros a control remoto, a finales de los 70s, lanzan al mercado un pequeño robot aspirador llamado Chiritorie.

Este robot tenía forma circular, similar a los de hoy de en día y era controlado a través de un mando a distancia. Aunque el dispositivo no tuvo mayor éxito, representa un precedente directo a los robots limpiadores que tenemos hoy en el mercado. La poca aceptación comercial de este equipo hizo que la industria no tuviera mayor insistencia con su venta, por lo que el siguiente eslabón de los robots aspiradores nos lleva a la década de los 80s cuando comienza a aparecer una nueva oleada de equipos.

En este punto podemos hablar de Dusbot de la empresa Tomy, un curioso robot cuya estética resultaba muy atractiva puesto que incorporaba brazos y una pequeña escoba. Sin embargo, esto tenía más que ver con su apariencia, en la práctica, mientras sus ojos rojos parpadeaban y movía la escoba con los brazos, debajo generaba la succión de la aspiradora limpiando pequeños trozos de papel y polvo.

Para estos mismos años empresas como Panasonic comienzan a sacar sus soluciones al mercado, sin embargo, hasta el momento no era un dispositivo tan popular. Las cosas empiezan a cambiar a mediados de los años 90s cuando la empresa Electrolux lanza al mercado su novedoso Trilobite. Un robot aspirador capaz de limpiar como todos los demás, pero con la diferencia de que antes de empezar, realizaba un escaneo a través de ultrasonidos. De esta manera, podía detectar obstáculos y moverse a través de la habitación sin chocar con ningún mueble.

En este punto comienza a incrementarse la popularidad de los robots aspiradores, sin embargo, quedaba un punto por mejorar. Dispositivos como el Trilobite, aunque capaces de moverse por la habitación tras un mapeo de ultrasonido, no resultaba del todo preciso. Esto trajo como consecuencia que los robots aspiradores dejaran áreas sin limpiar, algo que comenzó a mejorar con la llegada del nuevo milenio.

El nuevo milenio y la evolución de los robots aspiradores

En el año 2002 aparece el equipo que dio pie a todo este furor de los robots aspiradores, de la mano de la empresa iRobot, el súper conocido Roomba. Este equipo representó una revolución en el mercado puesto que llegaba como una versión mejorada de todo lo que vimos en los años anteriores. Es así las funciones de mapeo para evitar obstáculos fueron mejoradas de manera que, la limpieza fuese mucho más precisa. Además, el robot tenía la capacidad de detectar caídas, evitando de forma caer por escaleras u otros vacíos.

A partir de aquí los robots no han hecho más que mejorar y para generar mayor competencia aparece el poderoso XV-11 de Neato, reemplazando el ultrasonido por láser para realizar el mapeo de la habitación. No obstante, el mercado no estaba abarrotado de estos equipos y sus costos seguían resultando poco accesibles para el grueso de la población. No es sino hasta le segunda mitad de la década del 2000 cuando la producción de estos equipos se masifica a raíz de todos los avances tecnológicos hasta la fecha.

En ese sentido, comenzamos a encontrar robots aspiradores cuyo mapeo del área es impecable gracias a la incorporación cámaras 360. Asimismo el desplazamiento en todas direcciones ha sido mejorado e incluso los algoritmos se han potenciado a niveles que los robots ya son capaces de analizar la mejor ruta para cubrir todas las habitaciones.

En estos momentos el movimiento y la detección de obstáculos resulta el menor de los problemas, por lo que las empresas se enfocan en generar la mejor limpieza posible. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Xiaomi Robot Vacuum 2 que no solo aspira, sino que incorpora un depósito de agua y mopa para trapear el suelo. Por su parte, iRobot ha hecho alianzas con Google que llevan al Roomba i7+ a integrarse con Google Assistant a fin de recibir órdenes a través de este servicio.

El nivel que han alcanzado los robots aspiradores en nuestros días era inimaginable hace 20 años y en estos momentos, millones de hogares son usuarios de esta tecnología que ha llegado para mejorar nuestra calidad de vida, permitiendo ocuparnos de otras tareas con nuestros suelos limpios.