En 2014, una enfermedad similar a la poliomielitis se propagó a varias personas en un brote que desencadenó parálisis en niños en todo Estados Unidos. En la actualidad se le conoce mielitis flácida aguda, o AFM, y se sabe que ataca principalmente al sistema nervioso de los niños.

Hasta ahora, está claro que es poco común, pero bastante seria, y afecta la sustancia gris de la médula espinal, lo que causa que los músculos se debiliten y con ello, que haya una disminución de los reflejos. De ahí que los síntomas incluyan la pérdida de tono muscular y debilidad en brazos y piernas, menos reflejos e incluso parálisis en los casos más extremos.

Según los datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), desde 2014 se han confirmado un total de 590 casos, de los cuales 236 correspondieron al año pasado y fueron detectados en 41 estados de Estados Unidos, y en lo que va de 2019 van 22.

Y a pesar de que el origen de la enfermedad ha sido muy debatido, los científicos parecen haber encontrado una respuesta ante esta interrogante. Esta parece tener un causante viral según los restos de las células inmunitarias que respondieron al virus en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes afectados, según lo planteado en un artículo científico publicado recientemente en la revista Nature Medicine.

Enterovirus podrían estar implicados

Algún tipo de enterovirus parece estar implicado en el desarrollo de mielitis flácida aguda (AFM). Este tipo de virus son comunes y por lo general atacan el tracto gastrointestinal y causan síntomas leves, sin embargo, algunos pueden llegan al sistema nervioso central y causar afecciones graves.

A pesar de manejarse la teoría de que los enterovirus están vinculados a la mielitis flácida aguda, realmente casi todos los pacientes a los que se les ha hecho una prueba de líquido cefalorraquídeo no dan positivo para este grupo de virus

“La gente estaba obsesionada con el hecho de que rara vez se detectaban enterovirus en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con AFM”, comentó el Dr. Michael Wilson, profesor asociado de neurología de la Universidad de California en San Francisco y autor principal de la nueva investigación. “Querían saber cómo alguien podría tener síntomas neurológicos sin virus detectables en su sistema nervioso central”.

La tecnología Virscan

En vista de que los resultados no arrojaban explicación alguna para este fenómeno, los investigadores decidieron aplicar un enfoque diferente para descubrir el misterio en torno a la mielitis flácida aguda.

Fue entonces cuando utilizaron una tecnología llamada VirScan que en lugar de analizar al supuesto virus causante de la enfermedad, serviría para examinar el líquido cefalorraquídeo de los pacientes en busca de alguna evidencia de respuesta inmune que podría haber sido provocada por un virus.

Hicieron una especie de simulación creando un virus unido a casi 500,000 compuestos pequeños llamados péptidos que se encuentran en más de 3,000 virus diferentes, y que se ha comprobado que puede afectar organismos pequeños como las garrapatas hasta otros más complejos como el de los humanos.

Entonces procedieron a exponer estas proteínas a las muestras de líquido cefalorraquídeo que habían obtenido de 42 niños con AFM y de 58 personas que padecían otras enfermedades neurológicas.

Anticuerpos contra enterovirus en el líquido cefalorraquídeo

Como muchos saben, nuestro cuerpo tiene memoria y esta muchas veces es tangible de una manera diferente a la de las cicatrices físicas y emocionales. Cuando un organismo ingresa a nuestro cuerpo, nuestro sistema inmune toma nota y crea anticuerpos para combatirlo una próxima vez, un ejemplo sublime de resiliencia, similar al de las vacunas.

De modo que si el líquido cefalorraquídeo contenía anticuerpos que se unían a una de las proteínas del virus simulado, es probable que el sistema inmunitario del organismo en cuestión ya hubiera creado anticuerpos en el pasado para combatir el virus que contenía esa proteína específica.

Y en efecto, el líquido cefalorraquídeo del 70 por ciento de los pacientes con AFM contenía anticuerpos contra enterovirus, y menos del 7 por ciento de los que tenían una enfermedad neurológica diferente también tenían anticuerpos contra los enterovirus.

Pero además de ello, es necesario destacar que los científicos no hallaron anticuerpos contra ningún otro virus que habían probado en los pacientes con mielitis flácida aguda, dando mayor peso a la teoría que se manejaba hasta ahora.

“La fuerza de este estudio no es solo lo que se encontró, sino también lo que no se encontró”, declaró el Dr. Joe DeRisi, profesor de bioquímica y biofísica en la UCSF y coautor de la investigación. “Los anticuerpos contra enterovirus fueron los únicos enriquecidos en pacientes con AFM”.

A pesar de tratarse de un avance importante en una investigación de más de cinco años, los autores resaltan que aún no se puede dar por hecho: no es un hallazgo de causa y efecto. Por el momento, se sabe que hay una alta probabilidad de que los enterovirus sean los responsables de esta enfermedad, pero aún no se sabe qué cepas particulares ni tampoco se han descartado otras causas.

Referencia:

Pan-viral serology implicates enteroviruses in acute flaccid myelitis. https://www.nature.com/articles/s41591-019-0613-1?utm_source=commission_junction&utm_medium=affiliate