A pesar de ser un rasgo tan importante para una vida y relaciones sanas, la humildad es confundida con frecuencia con otros adjetivos, lo cual puede hacer que muchos se consideren o consideren a otros como tales bajo creencias erróneas.

La humildad es relacionada con tener poco, y así es como solemos referirnos a los orígenes o vidas actuales de personas con bajos ingresos. Pero además de tener poco, están conformes y felices con ello bajo este concepto, aunque para muchos otros esto signifique mediocridad.

Pero esta palabra también aplica para describir a aquellas personas talentosas, con virtudes que resaltan sobre las de su entorno y el mundo en general, pero que no se autoadulan sobre ello. De hecho, esta es la definición más idónea para este rasgo, sin embargo, aún parece un poco incompleta y merece ser analizada con mayor profundidad.

Contrario a lo que muchos piensan, la humildad no se trata de ser pobre o estar conforme con poco.

Un equipo de investigadores del área se ha interesado en ello. Entre ellos, Mark Leary, un profesor emérito de psicología y neurociencia en la Universidad de Duke, quien lleva ya varios años estudiando el tema.

Ha prestado especial atención a la forma en que la excesiva preocupación por uno mismo y el egoísmo pueden dificultar las relaciones personales. Pero desde hace un tiempo mostró interés en los fenómenos “hipo-egóicos”, los cuales suponen todo lo contrario a lo anterior. Estos se relacionan con aquellas personas que prestan menos atención a sí mismos de lo que parece ser normal entre humanos, a causa de lo cual empiezan a ser considerados como humildes.

Sin embargo, cuando se puso a leer con detenimiento las investigaciones referentes a la humildad, encontró que a pesar de que en general parece tenerse una idea clara de la humildad, nadie había intentado definirla de manera más específica. Es decir, no se había identificado nunca una característica central de este rasgo, algo que se observe en todas las personas humildes.

Partiendo de este vacío, Leary unió fuerzas con su colega Chloe Banker para identificar este punto específico que caracteriza la humildad, encontrando que esta se basa realmente en ser consciente de que nuestras virtudes y logros positivos no nos hacen merecedores de un trato especial. Sus hallazgos se publican en la revista Personality and Social Psychology Bulletin.

Reconocer virtudes y logros

El equipo reunió datos de un total de 419 individuos a los que les pidieron que describieran características personales o logros personales de los cuales se sintieran orgullosos, los cuales debieron comparar con los de otras personas y calificarlos. También se les preguntó cómo consideran que deberían tratarlos de acuerdo a estas características y logros.

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Las personas humildes no se minimizan ante otros. Al contrario, son conscientes de sus virtudes y logros, pero a pesar de ello renuncian a tratos especiales a causa de ellos.

El segundo experimento consistió en que las personas se autocalificaran en varios aspectos: humildad, autoestima, narcisismo, derecho psicológico, interés propio, identificación con la humanidad, individualismo/colectivismo y conveniencia social.

Al analizar los datos recolectados, los investigadores observaron que las personas que obtuvieron los puntajes más altos en las medidas de humildad eran aquellas que no consideraban que sus logros o características las hacían merecedoras de un trato especial. Como indica Leary:

“Las personas humildes reconocen que, a pesar de sus logros o atributos especiales, son como todos los demás, con una serie de deficiencias, debilidades, complejos y fracasos. Por lo tanto, no esperan atención adicional, interés, favores o trato especial de otras personas”.

No merecemos tratos especiales por nuestros logros

Contrario a lo que muchos piensan, no es humilde quien se minimiza o se oculta ante los demás, sino quien consciente de sus virtudes y capacidades, es capaz de renunciar a los beneficios resultantes de ellos. Pero más resaltante aún, una persona humilde tampoco se engrandece ni minimiza a los demás.

“Desde nuestro punto de vista, la humildad no se trata de subestimar o minimizar sus logros o características positivas. Todos los que han estudiado la humildad están de acuerdo en que las personas humildes probablemente se vean con más precisión que la persona promedio, por lo que saben que son buenos en lo que sea que sean buenos”, explicó el autor a PsyPost.

“La característica central que caracteriza a las personas humildes, desde mi punto de vista, es la “ausencia de derechos hipoegóicos”: no creen que tengan derecho a ser tratados como personas especiales debido a sus logros o características positivas”.

A pesar de sonar tan convincente, los autores reconocen que este resultado no puede ser generalizado. La población estudiada provenía de Mechanical Turk de Amazon, pero aun así las dinámicas merecen repetirse en otros individuos, e incluso aplicando otros métodos.

Los investigadores están interesados en saber más acerca de cómo y por qué la “no titularidad hipoegóica” conduce a comportamientos asociados con la humildad. Pero además, ¿por qué razón es que esta virtud es tan valorada en tantas sociedades si se trata de de no pensar demasiado en nosotros mismos? ¿Por qué el que alguien sea consciente y se crea merecedor de mejores tratos nos afecta tanto?

La respuesta puede estar en la configuración de la vida en nuestro planeta. Es probable que el “merecedor” de algo nos impida llegar a eso mismo, lo cual podría opacar, dificultar o extinguir nuestra existencia. Pero eso es algo que nos responderán las próximas investigaciones.

Referencia:

Hypo-Egoic Nonentitlement as a Feature of Humility. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0146167219875144

New psychology study identifies ‘hypo-egoic nonentitlement’ as a central feature of humility. https://www.psypost.org/2019/10/new-psychology-study-identifies-hypo-egoic-nonentitlement-as-a-central-feature-of-humility-54657

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