La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es una de las afecciones cardiacas hereditarias más comunes, con una prevalencia estimada en la población general de 1 caso por cada 500 personas. Hasta ahora se ha considerado a la afección como una de las principales causas de muerte súbita en los jóvenes.

La afección se distingue porque músculo cardíaco se agranda y engrosa, lo que perturba la función cardíaca uniforme. Pero la MCH también puede interrumpir las señales eléctricas del corazón, induciendo un ritmo cardíaco rápido e irregular que detiene el corazón y provoca la muerte súbita.

Probabilidad de muerte súbita

Investigaciones previas han sugerido que 1 de cada 100 a 200 personas con MCH mueren repentinamente cada año de paro cardíaco, pero los resultados de una reciente investigación realizada por investigadores de la Universidad de Toronto sugieren que la afección cardiaca puede ser menos mortal de lo pensado.

La miocardiopatía hipertrófica es una afección cardiaca que se considera como una de las principales causas de muerte cardíaca súbita en los jóvenes.

Utilizando la base de datos de la Oficina del Médico Forense de Ontario, el equipo identificó los casos de muerte súbita cardíaca relacionada con la MCH en personas de 10 a 45 años de edad entre los años 2005 y 2016, encontrando que, en contraste con las estimaciones previas, la probabilidad de muerte súbita es de solo 1 de cada 3.000 personas por año.

Si se extrapolan las estimaciones que investigaciones previas han sugerido, debería haberse registrado entre 700 y 1.400 muertes cardíacas repentinas relacionadas con MCH en la población de estudio, pero al analizar los datos, el equipo encontró solo 44 casos que consideraron definitivos, más tres casos probables y seis posibles.

Aunque la manifestación más publicitada de la MCH es la muerte súbita con mayor prevalencia en jóvenes, especialmente en atletas de élite, el estudio encontró que la mayoría de las muertes ocurrieron durante el descanso o la actividad ligera. Solo alrededor del 17 por ciento ocurrió durante o inmediatamente después de la actividad física, y la mayoría sobrevino en personas no diagnosticadas con la afección.

Incidencia sustancialmente menor

Los autores del estudio resaltan que aclarar el riesgo de muerte súbita para los pacientes con MCH es crucial. Para las personas que padecen la afección, los médicos pueden aconsejarles que sean siempre cautelosos y eviten participar en actividades físicas exigentes, y tal vez incluso se les implante un desfibrilador cardioversor, un dispositivo que detecta ritmos cardíacos peligrosamente anormales y aplica un shock correctivo.

La afección cardíaca puede interrumpir las señales eléctricas del corazón, induciendo un ritmo cardíaco rápido e irregular que detiene el corazón.

Si bien esas estrategias pueden ser apropiadas para personas con síntomas que sugieren un alto riesgo, son costosas y alteran la vida, especialmente para los adultos jóvenes.

La mayor parte de las altas estimaciones de muerte súbita relacionada con la MCH provienen de los centros especializados que atienden y estudian a las personas más enfermas, y por lo tanto podrían sugerir que los pacientes tienen un riesgo considerablemente mayor del que en realidad tienen.

En conclusión, manifiestan los autores, el estudio evidenció que la incidencia de muerte súbita relacionada con la HCM en la población general de 10 a 45 años de edad es sustancialmente menor que la reportada anteriormente, y la mayoría de los casos ocurrieron en individuos no diagnosticados.

Referencia: Hypertrophic Cardiomyopathy-Related Sudden Cardiac Death in Young People in Ontario. Circulation, 2019. https://doi.org/10.1161/circulationaha.119.040271