Quienes vieron ‘Grace & Frankie’ entenderán cuando les decimos que si alguna vez nos imaginamos a alguna de las dos presa por protestar sería a la hippie y activista de Frankie, pero no. Ha sido Grace (Jane Fonda) quien ha parado tras las rejas no una, sino dos veces, por hacerse escuchar.

¿Cómo les quedó el ojo? La icónica y elegante Jane Fonda ha sido detenida, por segunda vez, junto con su compañero en la serie de Netflix, Sam Waterston, por estar protestando en cuanto a la necesidad de hacer algo para actuar sobre los temas del cambio climático.

Fonda, quien actualmente tiene 80 años, se unió a una pequeña docena de personas que decidieron bloquear por breves instantes la First Street que queda al lado este del Capitolio y justo frente de la Biblioteca del Congreso, llamando a su protesta la Fire Drill Friday, para pedir acciones inmediatas que ayuden a las condiciones ambientales actuales.

“¡Nuestra casa está en llamas! ¡Apaguen el fuego!”, decían Fonda, Waterston y los manifestantes mientras se dirigían a su parada final, sin embargo, no pasó mucho tiempo para que las autoridades se presentaran a cerrarlo todo. Fonda no es extraña al procedimiento, ya que esta no es la primera vez que va presa por defender su posición como activista. Y no, no estamos hablando en este año solamente, ya que, por ejemplo, en 1970 también le ocurrió.

Mientras que Waterston se siente como la canción de Madonna, “like a virgin”, por ser esta su primera vez, en sus 78 años de vida. Sin embargo, el actor que hace un activista en la serie de Netflix aseguró que se sentía bien haber asistido a la convocatoria.

Los actores declararon la importancia de hacer movimientos radicales que promueven los cambios en cuanto a las condiciones ambientales, tanto que Fonda ha asegurado que participará en 14 Fire Drill Friday, hasta que le toque volver al trabajo, por lo que se ha mudado temporalmente de Los Ángeles a Washington.

Definitivamente, esta no será ni la segunda ni la última que escuchemos que Fonda entra a prisión por defender sus ideales, pero hay que admitirle, y aplaudirle, que siendo la actriz tan respetable que es aún siga saliendo a la calle a buscar un cambio por el que muchos se han rendido.