El perro es el mejor amigo del hombre, y bien sabemos que en las relaciones sanas uno debe aceptar al otro tal y como es sin que ello implique obligarlo a cambiar ni mucho menos un problema para el primero.

Sí, las relaciones son complejas, e incluso cuando se trata de los animales. Y es que desde hace muchos años los humanos han hecho lo posible por hacer que sus mejores amigos, los caninos, cambien un poco, creando así nuevas razas o perros mestizos.

El problema es que esto no siempre da un buen resultado y un ejemplo de ello es el Labradoodle. Wally Conron, el hombre al que se ha atribuido su creación lo reconoce y, de hecho, se ha lamentado por ello, alegando incluso que muchos de estos perros están “locos”.

A finales de septiembre de este año, la reconocida ABC News, la cadena de radiodifusión pública de Australia, contactó a Conron, un entrenador canino que ahora tiene casi 90 años, quien explicó que la razón por la que creó el Labradoodle no correspondía a los intereses mercantilistas que persiguen otros hoy en día.

“Crié el labradoodle para una señora ciega cuyo marido tenía alergia al pelo de perro. No tengo ni idea de por qué la gente los sigue criando hoy día. Abrí la caja de Pandora, liberé a un Frankensten”.

Conron trabajaba en una asociación para ciegos, específicamente en un programa de cría y entrenamiento de perros guía. Se trataba, por supuesto, de una profesión muy noble: primero hacían una selección de los cachorros, que cumplían un periodo de socialización y pasaban por un entrenamiento luego de lo cual podían ser entregados a sus nuevos dueños.

El cruce de caniches con labradores se había hecho desde 1955, pero el resultado, el labradoodle, no se hizo popular sino hasta 1988 gracias a Wally Conron.

Este entrenador solía trabajar con Labradores y Golden Retriever, sin embargo, un día tuvo que reinventarse ante la llegada de una solicitud especial. Una mujer ciega hawaiana había enviado una carta pidiendo un perro, pero debía tenerse en cuenta que su marido tenía alergia a los perros.

Conron sabía que los Caniches tienen un pelo rizado hipoalergénico ideal para esta tarea pues no provocaría caspa en el animal, ni mucho menos necesitaría mudarlo. Fue por ello que intentó durante tres años seguidos entrenar caniches para convertirse en perros guía, trabajando con 33 ejemplares de tamaño grande. Sin embargo, no hubo resultados convincentes: ningún caniche mostraba las aptitudes necesaria para tal responsabilidad.

El problema fue que ya había transcurrido bastante tiempo y su jefe empezó a presionarle para dar una respuesta a la solicitud de la mujer hawaiana. Entonces decidió cruzar una de sus Labradoras con un Caniche, con la esperanza de que este sí reuniera todos los requisitos: un perro guía que no causara alergia.

Nacieron tres cachorros de esa camada, pero de ellos solo uno se mostró completamente hipoalergénico y además tenía la personalidad necesaria para ser un perro guía, como le habían solicitado. Conron “creó” el labradoodle a finales de la década de 1980.

Pero a pesar de ser tan fotografiables y adorables a la vista, los perros labradoodle no son tan seguros como el ejemplar escogido para la mujer hawaiana. Conron dice que se arrepiente de haberlo creado, pues la gente sigue criándoles pero sin cerciorarse sobre su salud. “Yo creo que la gran mayoría o están locos o tienen un problema hereditario”, comentó.

¿Cómo son los labradoodles?

Labradoodle es un perro mestizo resultante del cruce de razas entre el Labrador retriever y el Caniche estándar. Actualmente no es reconocido como una raza por ninguna organización de criadores.

Su apariencia física es bastante variada y difícil de predecir. Su pelaje puede ser suave o áspero, liso o rizado.

Como se trata de un perro mestizo, es difícil predecir las características físicas con las que nacerán sus cachorros. Por esta razón, aunque hay rasgos comunes que los distinguen como Labradoodle, en realidad su apariencia y comportamiento son prácticamente impredecibles.

Así pues muchos de ellos podrían tener el pelo entre áspero y suave, ya sea liso o rizado, lo que da un ejemplo de su amplia variabilidad.

Sus razas progenitoras se encuentran entre las más inteligentes del mundo, por lo que no es de extrañar que esta mezcla muestra un carácter amable, enérgico y especialmente apto para la convivencia en un hogar.

La parte menos noble de la historia

Según el mismo Conron, los Labradoodles que crió eran brillantes y nunca presentaron los problemas de temperamento que se conocen en otros ejemplares, pero esto fue gracias a la selección minuciosa de sus progenitores.

El entrenador se esmeraba seleccionando a los padres de los cachorros tomando en cuenta los problemas de salud típicos de razas de pedigrí, como la displasia de cadera, luxación rotuliana (en la rodilla), y la osteocondritis disecante, una enfermedad en el codo y el hombro.

El problema fue su éxito. La parte menos noble de la historia es que luego de haber encontrado a Sultán, como se llamó al perro de la primera camada, hipoalergénico y con cualidades de perro guía, nadie estaba interesado en adoptar a sus dos hermanos.

Estos estuvieron en lista de espera durante seis meses, pero nadie quería un perro que no fuera de raza pura. Entonces nuevamente tomó una decisión drástica, de la cual se arrepentiría poco tiempo después.

Conron llamó a los medios de comunicación anunciando que había creado una nueva raza de perro orientaba a trabajos de asistencia y terapia, y tan solo en 24 horas ya tenía cientos de llamas de personas interesadas.

Consecuencias de la cría indiscriminada de labradoodles

A causa de su popularidad, muchos se animaron también a hacer los cruces entre labradores y caniches a gran escala, pero a diferencia de Conron, la mayoría no aplicaba los criterios necesarios para la selección de sus progenitores, y fue así como fueron naciendo labradoodles muy variados, no siempre hipoalergénicos (algo que ni siquiera corroboraban antes de venderlos) y con enfermedades hereditarias y problemas de comportamiento.

Fue entonces cuando la gente se dio cuenta de que los Labradoodle no eran más una oferta engañosa, y se les empezó a conocer como perros demasiado nerviosos, que tardaban en aprender a seguir las instrucciones de sus sueños, desobedientes y que ni siquiera servían para la asistencia a otros.

“Hay muchos problemas que la gente no parece entender sobre los labradoodles”, comentó a la BBC Mundo Stanley Coren, un profesor de psicología y neuropsicólogo de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá, y autor del famoso libro “La fabulosa inteligencia de los perros” publicado en 1994.

“El principal es que esta raza fue creada porque Conron buscaba un tipo de perro de trabajo al que no se le cayera el pelo y que, por lo tanto, fuera hipoalergénico. Lamentablemente, cuando cruzas un caniche con un labrador, solo entre un tercio y la mitad de cada camada son seguros para las personas con alergias”.

Coren explicó que muchos labradoodles heredan la enfermedad de Addison de su padre caniche porque los criadores, desesperados por producir y satisfacer la demanda, no se preocupan por comprobar si esta enfermedad está en el linaje de los progenitores labradores y caniches.

Los peligros de la mezcla genética de los perros

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Los pugs también son resultados de cruces de perros, y a pesar de su apariencia triste tan atractiva en el mercado canino, este es propenso a sufrir de la columna por la forma de su cola.

Ahora bien, a pesar de que la intención de Conron no era mala, se arrepintió de haber hecho esa llamada aquel dí. De hecho, en su declaración reciente expresó su remordimiento al respecto con las siguientes palabras:

“Abrí una caja de Pandora y liberé un monstruo de Frankenstein. Cuando salgo y veo estos Labradoodles que no puedo evitar, los reviso en mi mente… Lo miro pensando, ¿tiene displasia de cadera?, ¿tiene problemas en el codo, algún otro problema que pueda ver? Me parece que la gran mayoría está loca o tiene un problema hereditario. Veo algunos Labradoodles muy buenos, pero son pocos y distantes”.

Lo hizo intentando cumplir con una solicitud, y esto no estuvo mal hasta que comenzó la cría indiscriminada. Estos cruces han dado lugar a razas y perros mestizos muy populares, pero con marcados problemas de salud.

Tal es el caso de los pug, propensos a tener problemas de columna como la escoliosis múltiple por hacer cruces para obtener su cola enroscada, así como problemas de respiración, por su hocico tan corto, que a su vez los hace más propensos a golpearse.

Así también cavallier y coker, que suelen nacer con Siringomielia, una afección a nivel de la médula que les puede causar dolore fuertes, problemas de conducta e incluso ataques epilépticos.

La conclusión no necesariamente deba ser ir contra el cruce de razas, sino más bien contra aquellos que crea perros con problemas anatómicos que los hacen peculiares y atractivos para su compra, pero muy propensos a nacer con enfermedades. Recordemos que se trata de nuestro mejor amigo: si queremos que cambie, que sea para mejor.

Referencia:

¿Cómo se creó el labradoodle? https://www.cobberdogking.com/es/about-labradoodle/how-was-the-labradoodle-created/

Por qué el “creador” del perro labradoodle dice que lamenta haber hecho “un Frankenstein” (y cuáles son los problemas de esta raza). https://www.bbc.com/mundo/noticias-49878837