Las benzodiacepinas son un tipo de medicamento lanzado al mercado en la década de 1950 como una alternativa más segura a los barbitúricos, recetados para tratar trastornos de ansiedad.

Se hicieron tan populares que en la década de 1970 se encontraban entre los más recetados.
Pero desde hace algún tiempo se ha prestado más atención a los riesgos a largo plazo de las bezodiacepinas, como su potencial de generar adicción, sobredosis y deterioro cognitivo. De hecho, se sabe que la tasa de mortalidad por sobredosis entre los pacientes que usan benzodiacepinas y opioides es 10 veces mayor que la de aquellos que solo usan estos últimos.

En este artículo explicaremos qué son las benzodiacepinas, para qué tipo de afección son recetadas, su variedad y las razones por las que su administración en pacientes debe ser supervisada.

¿Qué son las benzodiacepinas?

Las benzodiacepinas constituyen una clase de medicamentos ansiolíticos, o contra la ansiedad, cuya acción aumenta la actividad de los receptores de ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro, un neurotransmisor que favorece la comunicación entre las células cerebrales o las neuronas.

Los receptores de GABA se encuentran ampliamente disponibles en todo el cerebro. Las benzodiacepinas se encargan de mejorar la función inhibidora de estos para reducir los niveles de ansiedad en los pacientes.

Tipos de benzodiacepinas y sus efectos

Las benzodiacepinas son ansiolíticos recetados principalmente para tratar la ansiedad, pero no son la alternativa favorita de los psiquiatras.

La familia de las benzodiacepinas está conformada por diazepam o Valium; clonazepam o klonopin; lorazepam o Ativan; clordiazepóxido, o librio, entre otros. Pero el más popular es el alprazolan o Xanax, nombres que seguramente habrás escuchado.

Todas las mencionadas presentan efectos similares, lo que los diferencia en el tiempo que tardan en funcionar, su vida media dentro del organismo y la intensidad de sus efectos en los pacientes. Por ejemplo, el diazepam tiene una vida media de hasta 48 horas, mientras que el alzopram dura menos tiempo en el sistema teniendo una vida media tan corta como seis horas.

Y contrario a lo que podríamos pensar, que es mejor que el medicamento salga rápido de nuestro organismo, esta característica puede resultar peligrosa. Una vida media más corta está relacionada con un mayor potencial de adiccón y dependencia, razón por la cual los médicos evitan recetar Xanax durante períodos prolongados.

¿Cuándo es común recetar benzodiacepinas?

Como ya mencionamos, las benzos son recetadas comúnmente para tratar trastornos de ansiedad como las fobias, trastornos de pánico y trastorno de ansiedad generalizada, así como tratamiento para situaciones ocasionales de alta ansiedad en las que esta se presenta como síntoma.

Por lo general, estos fármacos se administran durante poco tiempo al comienzo del tratamiento, ya que este puede demorar varias semanas en activarse y empezar a hacer efecto.

En otros casos de aplicación está el tratamiento de convulsiones o la abstinencia de alcohol en el hospital. Aunque es necesario acotar que el tratamiento con benzodiacepinas para fobias no es la primera opción. En su lugar, se recomienda la psicoterapia, pero dependiendo del estilo de vida y necesidades de cada paciente se recetará un fármaco de este tipo.

¿Por qué los psiquiatras evitan recetarlas?

Arash Javanbakht, profesor asistente de psiquiatría en Wayne State University, al igual que otros especialistas, evitan que la primera opción de tratamiento para alguna afección de las mencionadas sean las benzodiacepinas.

Aunque sus pacientes suelen solicitárselo, Javanbakht responde:

“No me pagan de manera diferente según el medicamento que receto, y mi vida sería mucho más fácil si no discutiera con usted sobre este medicamento. Hago esto porque me preocupo por usted”.

El riesgo principal del consumo de benzos es la adicción, es decir, los pacientes pueden volverse dependientes y requerir cada vez dosis más elevadas para obtener el mismo efecto, y algunos tipos como el Xanax son peligrosamente populares en la calle.

La sobredosis de benzo, ya sea por sí sola o cuando se mezcla con otras sustancias como el alcohol y los opioides, puede provocar una disminución de la respiración, lo cual conlleva peligro de muerte.

De hecho, en 2017 se registraron más de 11,000 muertes relacionadas con benzos solos o con otras drogas, y en 2015, una quinta parte de las personas que murieron por sobredosis de opioides también tenían benzodiacepinas en su sangre, lo que deja evidencia del efecto letal de la mezcla.

Estos medicamentos tienen efectos sedantes, lo que aumenta el riesgo de accidentes y caídas, sobre todo en personas mayores, y nuevamente el impacto es peor cuando se mezcla con alcohol u opioides.

También se han estado realizando estudios sobre su influencia del consumo de benzos a largo plazo en el deterioro cognitivo, psicomotor y de la memoria. Hasta ahora, se ha confirmado que estos fármacos pueden alterar funciones cognitivas como la velocidad de procesamiento de la información y el aprendizaje, entre otras, los cuales pueden mantenerse incluso después de su interrupción.

Pero el desagrado de los psiquiatras hacia esta medicina también está estimulado por la dificultad de la suspensión del dicho tratamiento. Cancelar el consumo de benzos de manera abrupta, sobre todo si se ha estado prescrito en altas dosis, puede generar síndrome de abstinencia. Así pues los pacientes afectados sienten inquietud, irritabilidad, insomnio, tensión muscular, visión borrosa y corazón acelerado.

El mal uso de estos medicamentos pueden generar comportamientos impulsivos e incluso agresivos. Y la cancelación abrupta de altas dosis puede causar convulsiones. Por esta razón, si un paciente lo está consumiendo y desea cancelarlo, debe acudir a un médico para ello.

Referencia:

Where is my Xanax Rx? Why your doctor may be concerned about prescribing benzodiazepines. http://theconversation.com/where-is-my-xanax-rx-why-your-doctor-may-be-concerned-about-prescribing-benzodiazepines-125346