El trastorno por estrés postraumático (TEPT) es un trastorno mental por lo general desencadenado en una experiencia estresante o traumática en extremo, que involucrara un daño físico o que representara una grave amenaza para el individuo.

Sí, se trata de un problema de salud mental real, y curiosamente una nueva investigación publicada en la revista Epidemiology han revelado que las personas que lo padecen presentan casi el doble de riesgo de contraer una infección.

En el pasado, se habían hecho investigaciones en torno a la relación del trastorno de estrés postraumático con una o dos enfermedades. Sin embargo, en esta oportunidad los investigadores se enfocaron en analizar la relación de este trastorno con 28 tipos de infecciones diferentes.

Casi dos veces más probabilidad de infección

Un equipo de de investigadores de diferentes universidades consultó los registros nacionales daneses a fin de analizar los historiales de salud de todos los ciudadanos nacidos en Dinamarca diagnosticados con TEPT entre 1995 y 2011. Este grupo fue comparado con daneses de su misma edad y sexo, ajustando también los datos por otros diagnósticos de salud física y mental y matrimonio.

Encontraron que las personas con TEPT tenían 1.8 veces más probabilidades de tener alguna infección en comparación con aquellas que no habían sido diagnosticadas con el trastorno. Entre las más notables estuvo la meningitis, con 1.3 veces más probabilidades, 1.7 veces más para la influenza y 2.7 veces más para la infección por hepatitis viral.

Como ya dijimos, el estudio también consideró los géneros, y al compararlos con el grupo de control encontraron que la tendencia a las infecciones también mostraba diferencias entre hombres y mujeres, siendo unos más propensos que otros.

Las infecciones varían entre hombres y mujeres con TEPT

De hecho, los autores observaron que las mujeres diagnosticas con TEPT parecían ser más propensas a infección en las vías respiratorias superiores y varios otros tipos de infección, entre los que se incluyen las del tracto urinario, en comparación con los hombres. En cambio estos presentaban mayor riesgo de otros tipos, entre los que destacaron las infecciones en la piel.

“Nuestro estudio se suma a la creciente evidencia que sugiere que el TEPT y el estrés crónico grave son perjudiciales para la salud física”, dice Tammy Jiang, un candidato a doctorado en la Universidad de Boston que dirigió el estudio.

Sin embargo, los mecanismos bajo los cuales ocurre esto aún no están claros. Podríamos partir de la premisa clásica de que las emociones influyen en el estado físico de nuestro cuerpo, y se ha demostrado que afecciones mentales como la depresión, por ejemplo, pueden debilitar el sistema inmunitario haciéndolo más propenso a infecciones.

Y la depresión, junto con la ansiedad, dificultad para dormir y pesadillas recurrentes con recuerdos del incidente que dio lugar al TEPT son síntomas frecuentes del trastorno, que pueden tener serias repercusiones sobre el estado de ánimo del paciente.

Referencia:

Posttraumatic Stress Disorder and Incident Infections: A Nationwide Cohort Study. https://insights.ovid.com/crossref?an=00001648-201911000-00019