Una de las momias de las que se tomaron muestras arteriales vino del Oasis de Dakhla en Egipto, al igual que las momias que se muestran en la foto. Fuente: Alamy.

Hasta ahora, los estudios que se han realizado sobre las enfermedades en humanos momificados han puesto atención en la acumulación de calcio arterial en los corazones y arterias. Para ello, los investigadores aplicaba disección y tomografía computarizada por rayos X y de esta forma podían obtener detalles sobre la salud de dichos humanos en vida.

Sin embargo, dichos estudios no arrojaron información detallado sobre ello, sino que mostraron daños que solo ocurren en las etapas finales de la enfermedad cardíaca. Así pues se había mantenido incompleta la “historia médica” de las momias, dejando a la ciencia amplias dudas sobre cuán grande podría haber sido el riesgo de sufrir dicha enfermedad en los humanos de hace miles de años.

Pero ahora una nueva investigación parece haber aclarado un poco el panorama. Según un artículo reciente en la revista American Heart Journal, las momias de hace unos 4,000 años mostraban grave acumulación de colesterol en las arterias. Y a partir de ello, se ha empezado a sospechar que la enfermedad cardíaca era mucho más común de lo que se pensaba.

¿La enfermedad cardíaca es inherente a los humanidad?

Mohammad Madjid, profesor asistente de medicina cardiovascular en la Escuela de Medicina McGovern, parte del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston y autor principal de esta investigación, ha estado observando el patrón de enfermedad cardíaca en las poblaciones desde hace más de dos décadas.

Con todo lo visto en su trayectoria, empezó a preguntarse si esta es una enfermedad característica de los tiempos modernos que vivimos, o si en realidad ha tenido trascendencia en el tiempo y se trata de un proceso inherente a los humanos, sea cual sea la época.

Una muestra de tejido de una aorta abdominal tomada de la momia de un hombre adulto de alrededor del año 2000 a. C. Fuente: Madjid.

Con el fin de dar respuesta a esta interesante pregunta, él y un robusto equipo de investigadores recolectaron muestras de las arterias de cinco momias antiguas de América del Sur y el antiguo Egipto, que datan de 2000 a. C. a 1000 d. C. Estas correspondían a tres hombres y dos mujeres, que murieron en edades comprendidas entre 18 y 60 años.

Analizaron las pequeñas muestras, que eran apenas de unos centímetros de longitud, y encontraron lesiones ocasionadas por la acumulación de colesterol dentro de ellas, precursoras de la acumulación de placa que bloquea el flujo sanguíneo y da origen al ataque cardíaco.

Fue así como los investigadores obtuvieron la primera evidencia de lesiones etapas tempranas en momias de diferentes partes del mundo, lo que nos lleva a pensar en la pregunta planteada por el autor.

Lesiones arteriales que acumulan colesterol

Madjid explica que los depósitos de colesterol en las paredes de las arterias “son esencialmente el mecanismo de curación de heridas del cuerpo que salió mal”. Estas surgen como una respuesta a múltiples problemas de salud como infecciones, exposición al humo, colesterol elevado u otra afección capaz de dañar el endotelio, el revestimiento interno de las arterias.

Y como hemos mencionado en varias oportunidades, se trata de una respuesta inflamatoria natural del cuerpo para curar las heridas. Sin embargo, en las paredes de las arterias que ya se encuentran débiles es más fácil que se acumulen los glóbulos blancos, lo que a su vez puede conducir a la acumulación de colesterol. Esto a su vez puede causa el bloqueo del flujo sanguíneo a través de ellas.

“Estos son procesos muy conocidos que encontramos bajo el microscopio en la era moderna, ahora también hemos visto patrones similares en nuestros antepasados. Parece este proceso inflamatorio y la respuesta es una parte inherente de nuestra vida”.

De modo que tal como explicó Madjid, estos hallazgos sugieren que la enfermedad cardíaca no es necesaria y únicamente el resultado de la alimentación desaforada de nuestros tiempos. En cambio, esta parece haberse mantenido a lo largo de los años en la humanidad, pues nuestros antepasados en diferentes partes del mundo también la padecían.

Referencia:

High prevalence of cholesterol-rich atherosclerotic lesions in ancient mummies: A near-infrared spectroscopy study. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0002870319301711#!