Bolivia alberga a 36 grupos indígenas que en conjunto constituyen más del 60 por ciento de la población. De los 30 grupos que habitan las tierras bajas tropicales, los Tsimane se encuentran entre los más aislados.

Los Tsimane, conocidos por tener una salud cardíaca prodigiosa, son forrajeros-horticultores de la Amazonía boliviana que subsisten de la horticultura, la pesca, la caza y de la recolección estacional de frutas y otros alimentos, como la miel y las nueces.

Creencias divididas

De acuerdo a un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Baylor, en Texas, esta pequeña sociedad indígena boliviana está viendo una división en las creencias sobre lo que consideran es una buena vida.

Los Tsimane están en las primeras etapas de la integración del mercado con una participación limitada en la economía de mercado regional.

Mientras algunos se aferran más a lo tradicional, afianzando los lazos familiares, la caza y el conocimiento de la medicina forestal, otros están empezando a favorecer la riqueza material.

La simultaneidad de las creencias divididas entre los Tsimane coincide con un estilo de vida cambiante y más orientada al mercado durante la última década. Eso incluye nuevas formas de sustento, una rápida transición nutricional y el aumento del sobrepeso y la obesidad.

Su sustento se ha mantenido casi por completo basado en la subsistencia, pero a medida que los inmigrantes y los ganaderos se mudaron al área, los Tsimane tienen más oportunidades de obtener ingresos ocasionales, el cual se gasta en cosas como atención médica y herramientas, pero también en alimentos procesados.

Para el estudio, se tomaron muestras de residentes de dos comunidades seudónimas de Tsimane: Ají, un pueblo ubicado a unas dos horas de la ciudad comercial más cercana, y Serrucho, un pueblo ribereño ubicado más de ocho horas río arriba en canoa motorizada desde Ají.

En esas comunidades se entrevistó a 101 personas de 15 a 75 años en su lengua materna, y se recopiló información de todo lo necesario para “la buena vida” en cada comunidad, y posteriormente, los participantes clasificaron qué artículos les importaban más.

Estilo de vida dinámico

Estas clasificaciones produjeron un modelo de estilo de vida que incluye 38 artículos de gran alcance, entre ellos cuidado infantil, educación, escuchar noticias de radio, electrónica, estufas de gas, tejer bolsas de algodón, cerveza artesanal, ceremonias culturales, música tradicional de flauta e implantar un encanto de guijarros debajo de la piel, lo que se cree, ayuda a los sentidos para el éxito en la caza.

Los Tsimane, conocidos por tener una salud cardíaca prodigiosa, son forrajeros-horticultores de la Amazonía boliviana.

El resultado principal que se deriva de estudio es que el estilo de vida de Tsimane es dinámico y parece reflejar muchos de los cambios que han ocurrido dentro de esta sociedad a pequeña escala en los últimos 50 años.

Esto incluye movimientos estacionales reducidos de las comunidades, estructuras organizativas cada vez más formalizadas, exposición más frecuente a personas externas de todo tipo (incluidos investigadores), mayores niveles de trabajo asalariado, exposición a períodos de intensa explotación de recursos naturales, mayor acceso a los bienes de mercado, mayor acceso a educación occidental, y más influencia de los misioneros, por nombrar algunos.

La naturaleza y el alcance de estos cambios parecen haber afectado las creencias ontológicas centrales sobre el propósito de la vida, la importancia de las conexiones sociales, los objetivos de subsistencia, la definición y mantenimiento de la salud y las formas de riqueza más deseables, la mayoría de las cuales se reflejan en la dualidad de los elementos de estilo de vida tradicionales que están presentes junto con las nuevas alternativas de mercado en el modelo de estilo de vida de Tsimane.

Referencia: Status determinants, social incongruity and economic transition: Gender, relative material wealth and heterogeneity in the cultural lifestyle of forager-horticulturalists. Plos One, 2019. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0220432