Desde siempre se ha sabido la relación directa que existe entre el estado de salud de la madre y el que tendrán sus hijos. Sin embargo, incluso ahora no es tan fácil ver con tanta claridad lo que une al de los padres con su descendencia –a pesar de que es sabido que la mitad de los cromosomas de esta son paternos.

Ahora, con este nuevo estudio, es posible determinar con más claridad la diferencia entre las influencias que uno y otro pueden tener. Para el caso de las madres esto ya se encuentra bien delimitado.

No obstante, el rango de alcance de los padres aún se trata de un campo inexplorado en muchas áreas. Por ello, investigaciones como la que recientemente se ha publicado en Health Equity presentan un gran valor en el entendimiento de las patologías y condiciones que los hijos pueden tener a partir de su influencia paterna.

Algunos datos sobre la investigación

Los resultados de la investigación se dieron a conocer a partir del 9 de octubre de este año. En ello, se pudieron destacar las conclusiones obtenidas por el equipo durante este estudio observacional.

Para ello, midieron los niveles de afección que sufrían los hijos de entre 0 y 17 años que tenían padres con mala salud. Los datos se recolectaron a través de una encuesta nacional que estuvo activa desde el 2011 hasta el 2012. Luego recopilarlos todos, Romuladus E. Azuine y Gopal K. Singh se dedicaron a agruparlos y analizarlos para obtener las conclusiones que ahora presentan.

La mala salud del padre genera mala salud en el hijo

Ya se trate de salud mental o física, lo que ha dejado claro el estudio es que si el padre no la tiene en sus mejores condiciones, entonces se aumentas las de que el hijo tampoco las tenga.

Por ende, para asegurar la sanidad de la descendencia es necesario tener claro el buen estado físico y mental del padre. Lo que sí se pudo notar entre un área y otra es que la mala salud mental aumenta en mayor cantidad la posibilidad de que el hijo también la tenga.

Cuando se investigaron las posibilidades de que los hijos heredaran la mala condición física de los padres, se pudo ver que el riesgo era 2,6 veces más grande, que si la influencia paterna fuera sana. Por otro lado, la posibilidad de que la descendencia desarrollara una mala salud mental era 3,6 veces más grande cuando el padre también la sufría.

Referencia:

Father’s Health Status and Inequalities in Physical and Mental Health of U.S. Children: A Population-Based Study: https://doi.org/10.1089/heq.2019.0051