Como muchos saben, los animales son especialmente sensibles a los cambios que provoca la humanidad sobre los ecosistemas. Algunas especies de aves, por ejemplo, muestran angustia ambiental ante el desarrollo excesivo, la pérdida del hábitat y el aumento de las temperaturas globales mucho antes de que su hábitat esté al borde del colapso.

Este hecho fue planteado por David Wilcove, profesor de ecología y biología evolutiva y asuntos públicos y el Instituto Ambiental de Princeton, quien participó en una nueva investigación sobre el tema:

“Cada vez que las personas alteran los ecosistemas, en este caso al convertir los bosques en tierras de cultivo, algunas especies sufren mucho y otras parecen adaptarse al ‘nuevo’ hábitat. Por qué sucede eso es un gran misterio en la ciencia de la conservación”.

Y en efecto, no ocurre lo mismo con todas las especies, y algunas parecen ser menos susceptibles a los cambios dependiendo de las condiciones en las que suelen desarrollar su vida. Así lo establece la nueva investigación publicada en la revista Ecography que estuvo enfocada en determinar las características que hacen a algunas especies más sensibles a los cambios ambientales.

Las aves del Himalaya occidental estacional se adaptan mejor

Investigadores de la Universidad de Princeton y el Instituto Ambiental de Princeton (PEI) estudiaron 135 especies de aves en el Himalaya, prestando especial atención al impacto de los cambios de temperatura y la conversión de los bosques en tierras agrícolas.

Observaron diferencias de adaptación considerables entre las especies de una y otra región. Las aves que viven en el Himalaya occidental estacional se adaptaban mejor a la deforestación en comparación con las aves nativas del Himalaya oriental tropical.

La mayoría de las aves del Himalaya oriental que se reproducen en los bosques permanecen allí durante el invierno. Crédito: Umesh Srinivasan, Woodrow Wilson School of Public and International Affairs.

Y es que en las tierras agrícolas en el Himalaya oriental no están protegidas de los cambios de temperatura causas por el sol y el viento, pues los bosques densos se han desplazado para la agricultura. Aun así, esta zona tiene temperaturas estables, y al estar acostumbradas a ellas, las aves que allí “habitan” quizás no cuentan con resistencia a las variaciones de temperatura repentinas que resultan de la deforestación.

También observaron que la mayoría de las aves del Himalaya oriental que se reproducen en los bosques permanecen en esos bosques durante el invierno. En cambio, muchas de las aves del Himalaya occidental se mostraron más versátiles, y eran capaces de usar hábitats perturbados como las tierras de cultivo en invierno.

Paul Elsen, científico de adaptación climática de la Wildlife Conservation Society y coautor de esta investigación expresó su asombro al observar tantas aves forestales capaces de desenvolverse en tierras agrícolas:

“Durante mis encuestas en el Himalaya occidental, me sorprendió constantemente la cantidad de ‘aves forestales’ que encontré en tierras agrícolas. Estas fueron aves que, según nuestra comprensión de su ecología, se reproducen en los bosques y, uno podría imaginar, dependerían de los bosques durante todo el año. Sin embargo, en invierno, muchas de estas especies forestales se encontraron en tierras agrícolas en terrenos similares o abundancias aún mayores en comparación con los bosques”.

Las mismas especies en diferentes regiones se adaptaban de manera diferente

Umesh Srinivasan, investigador asociado de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales Woodrow Wilson y primer autor de la investigación resaltó que las especies que eran capaces de tolerar las fluctuaciones de temperatura se adaptaron mejor a los cambios que supusieron la conversión del bosque en tierra de cultivo, y esto se observó incluso cuando se trataba de las mismas especies ubicadas en regiones distintas del Himalaya.

“Para mi sorpresa, incluso las poblaciones de la misma especie respondieron a la pérdida de bosques de manera muy diferente en los dos extremos de la cordillera del Himalaya. Las poblaciones occidentales pudieron persistir mejor en las áreas deforestadas que sus contrapartes orientales”.

De modo que tal como indica Elsen, este resultado sugiere que las especies adaptadas para vivir en climas altamente estacionales tienen más probabilidades de tolerar los cambios que ocurran en su hábitat debido a la deforestación u otras actividades humanas. Sin lugar a dudas, datos útiles a la hora de determinar dónde enfocar los esfuerzos conservacionistas según las poblaciones más frágiles.

Referencia:

Annual temperature variation influences the vulnerability of montane bird communities to land‐use change. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/ecog.04611