Muchos de los deportes practicados hasta la fecha, cuentan con un alto porcentaje de contacto. Por ello, es normal que, durante el calor y emoción del juego, muchos accidentes de presenten.

Todos estos varían en cuanto a intensidad y número de afectados, pero existe uno en particular que se presenta en prácticamente cualquier deporte de contacto: la contusión. Esta se presenta cuando el cerebro es sacudido por una poderosa fuerza externa que causa que este se mueva y choque con las paredes craneales.

Como consecuencia, este puede traer daños cerebrales graves, fuertes dolores de cabeza más un estado de mareo y confusión constante. Sin embargo, muchos atletas logran recuperarse de esta y, después de un tiempo, volver al juego –literalmente.

Así se realizó la investigación

El estudio abarcó atletas de disciplinas tan variadas como voleibol, hockey, fútbol, ​​fútbol, ​​rugby, baloncesto, lacrosse y waterpolo.

Para poder obtener los mejores resultados, se trabajó con una lista de casi 150 atletas universitarios. De estos, 24 tenían contusiones y los otros 122 estaban totalmente sanos.

Cada uno de estos grupos presentó también una muestra equitativa de hombres y mujeres. Para poder medir los efectos a largo plazo de la contusión se realizaron varios exámenes a los cerebros de los jugadores.

Primero, se realizó un control de los 122 sanos y un escaneo preliminar de los cerebros de los otros 24 participantes por lo menos 4 días después de sufrir la contusión. Luego, se repitió el examen cuando a los atletas se les dio de alta para volver a jugar y en el inicio de temporada de los sanos.

Un año más tarde, realizaron el último control del estado de los cerebros de todos los participantes. De este modo, se pudieron tener datos de todas y cada una de las etapas del proceso para poder hacer las comparaciones pertinentes.

Las contusiones persisten más que los síntomas

En un inicio, el atleta no puede tener permitido reincorporarse al deporte si aún tiene síntomas de la contusión. Después de todo, ello indica que esta sigue presente y que este se mantiene en una condición frágil.

Una vez los síntomas comunes desaparecen, se supone que el deportista ya ha superado el problema y se encuentra en perfectas condiciones. No obstante, un nuevo estudio podría demostrar que esta creencia no es tan verdadera.

Según la reciente investigación publicada en Neurology el 16 de este mismo mes, los efectos cerebrales de una contusión pueden seguir presentes una vez los síntomas desaparecen. Siendo ello, un evento comprobado no solo pocos días después de la reincorporación del atleta, sino algo que se mantiene hasta un año después de esta.

¿Cómo se comprobó esto?

Con los escaneos realizados por el equipo de investigadores, se pudo notar una clara diferencia entre los jugadores sanos y los que tenían una contusión. Incluso un año después de haber sido dados de alta, el nivel de presión sanguínea mostró ser mucho más baja en los que tenían algún daño cerebral.

Asimismo, se notó que los tejidos de los deportistas con contusiones aún eran propensos a hinchazones –un detalle que no estuvo presente en aquellos que estaban sanos. Por suerte, algo que sí se vio mejorado es que la conectividad cerebral sí pudo recuperar su normalidad. Por lo que, a pesar de que muchos consecuencias de las contusiones se mantuvieron, al menos ha sido posible notar que los atletas fueron capaces de recuperar sus funciones cerebrales.

Referencia:

Mapping brain recovery after concussion – From acute injury to 1 year after medical clearance: https://doi.org/10.1212/WNL.0000000000008523