Se cree que la falsificación de los datos de donación voluntaria de órganos en China es un intento de ocultar la práctica de donación forzada aplicada a presos.

Para la donación de trasplantes en Estados Unidos, se ha dividido el país en 58 zonas, cada una de las cuales cuenta con una “organización de obtención de órganos” (OPO de aquí en adelante) que, como su nombre lo indica, deben cumplir con la función de gestionar la donación de órganos una vez que se registra un deceso.

Esta gestión incluye obtener el consentimiento de la donación, recolectar los órganos que se donarán rápidamente antes de que dejen de ser aptos para ello y, por supuesto, trasladarlos al centro de trasplante adecuado sin que se deterioren, a la hora que sea necesario.

Associated Press, una antigua agencia de noticias estadounidense, se propuso estudiar a profundidad el sistema de donaciones de órganos en el país norteamericanos y encontró varios elementos preocupantes que se traducen en ineficiencia y miles de muertes de pacientes en listas de espera.

¿Se supervisa a las organizaciones de obtención de órganos?

A pesar de tratarse de una labor muy noble y delicada, lo cierto es que la supervisión hacia las OPO es bastante escasa. Difícil de creer, claro, pero según lo planteado por la AP, las OPO autoinforman al gobierno de manera muy subjetiva, bajo un estándar que hace casi imposible comparar directamente su gestión y determinar qué cosas van bien y cuáles hay que mejorar. Ni siquiera hay forma de abordar a los trabajadores de bajo rendimiento para que den cuentas de las oportunidades perdidas.

“Nadie los respalda y dice: ‘En realidad, podrías haber recuperado entre un 20 y un 30 por ciento más y no lo hiciste'”, afirmó Kevin Longino, un receptor de trasplante de riñón que dirige la National Kidney Foundation.

¿Quiénes pueden donar órganos?

Partamos de que toda persona que haya fallecido por muerte encefálica es un potencial donante. Sin embargo, se descartarán aquellas que mueren antes de llegar a un hospital, o aquellas que tengan enfermedades como el cáncer o con infecciones.

El panorama es bastante complejo de hecho, y los estándares de donación muy estrictos. De ahí que apenas el 2 por ciento de los estadounidenses muere bajo circunstancias que permiten la donación de órganos.

Podríamos pensar que la edad es una limitante, pero no necesariamente deba ser así. A pesar de que los donantes jóvenes tienden a ser más saludable, en realidad no existen límites de edad ara la donación.

Tal es el caso de Roland Henry, un hombre sano que falleció a los 78 años de edad y que calificaba como un donante potencial a pesar de ello. De hecho, incluso los octogenarios pueden figurar entre los donantes si sus órganos funcionan bien, siendo su destino más adecuado un receptor mayor.

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Las dificultades dentro del sistema de donación de órganos

El Dr. Dorry Segev, cirujano de trasplantes de la Universidad Johns Hopkins, habló de un caso que calificó como “muy deprimente y decepcionante” que revela las fallas en el sistema. En una ocasión, se le prometió a varios pacientes los órganos de un donante joven, y luego la oferta fue vuelta atrás por la simple razón de que la OPO encargada de la gestión, ubicada en otro estado, no pudo encontrar un cirujano local para recuperar los órganos.

La peor parte es que también se evaluó la posibilidad de que los receptores viajaran al sitio en cuestión para recibir el trasplante, sin embargo, no se les dio la oportunidad para ello.

Otra dificultad está precisamente en los altos estándares que exigen los centros de trasplante, que según la AP consideran más la recuperación postoperatoria de los pacientes sin considerar el creciente número de muertes de aquellos en la lista de espera.

Según el reporte, los cirujanos de Francia parecen arriesgarse más en pro de salvar vida, e implantan de manera regular riñones de menor calidad y los resultados son buenos.

Cambios necesarios

Pero esta falta de supervisión parece estar a punto de cambiar, pues la administración del presidente Trump tiene entre sus planes aplicar estándares más estrictos que motiven la mejora de las organizaciones de obtención de donantes en cada una de las zonas del país.

Entre los puntos a considerar se menciona el uso de registros federales de defunción para determinar el grupo completo de donantes potenciales de los que las OPO pueden obtener órganos para los pacientes.

De hecho, un estudio en el que participó la AP publicado en el American Journal of Transplantation sugiere que este nuevo enfoque planteado por el gobierno parece más justo y verificable que el que se aplica en la actualidad.

En dicha ocasión, la AP hizo su propia evaluación de desempeño para analizar la gestión de las OPO en el país, y encontró que en 2017 hubo disparidades importantes entre cada zona del país. Por ejemplo, Filadelfia superó en donaciones a la ciudad de Nueva York, mientras que Kentucky se quedó atrás en las cercanías de Missouri.

También se observó que la OPO OneLegacy en Los Ángeles recuperó 487 donantes en 2017, y por encima de esta se encontró Gift of Life de Filadelfia. Sin embargo, OneLegacy tuvo también el mayor número de donantes, y de haber igualado la selección hecha por Gift of Life se habían obtenido 855 donantes según los cálculos de la AP.

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Sin embargo, el CEO de OneLegacy, Tom Mone, comentó que este cálculo no considera ciertos factores, como el hecho de que entre los donantes puede haber personas que serán descalificadas como trasplante luego de la evaluación de su historial médico.

Mone también menciona que en dichas listas se encuentran donantes menos que perfectos, órganos de personas mayores y otras con afecciones médicas que requieren mayor atención a la hora de seleccionar.

Y parece lógico. Sabemos que hay muchas personas en listas de espera por donantes, y que el sistema tiene fallas que sin lugar a dudas merecen corrección, pero antes que salvar la vida de estos pacientes, si las órganos no cumplen con los altos estándares de los centros de trasplante, estos no se arriesgarán. Sabiendo esto, las OPO se desmotivan mucho más en la gestión para obtenerlos.

Pero aun a pesar de ello, hay un número creciente de organizaciones de obtención de órganos que tienen expectativas en el registro de defunciones propuesto, pues este estándar podría estimular la búsqueda de los donantes.

Referencia:

Where you die can affect your chance of being an organ donor. https://medicalxpress.com/news/2019-10-die-affect-chance-donor.html

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