Dmitry Shevelenko en un principio fue el director del área de desarrollo de negocios de Uber. Allí, fungió como director ejecutivo y se dio a la tarea de desarrollar nuevos medios para mejorar el desempeño de la compañía en esa área.

Ahora que ya no es parte de ella, Shevelenko se ha embarcado en un nuevo proyecto. Este también se encuentra en el sector de transporte, pero se destaca por tener un enfoque un poco más sustentable.

Básicamente, tiene la idea de crear un software que permita posicionar mejor tanto los scooters como las bicicletas eléctricas compartidas que se están comenzando a utilizar en las ciudades. Inicialmente, el uso de estos medios de transporte como iniciativa permite disminuir el número de emisiones contaminantes que envían al ambiente otros vehículos como los automóviles y los autobuses.

Sin embargo, el uso particular de estos por los ciudadanos hace que generalmente haya problemas de reposición de los mismos y, en ocasiones, no haya suficientes en una zona determinada a no sean repuestos a tiempo. Para poder combatir esto es que Shevelenko se dedicó a desarrollar el software controlador Tortoise.

Tortoise: El Android del transporte compartido

Básicamente, Shevelenko espera que este nuevo software se convierta en la espina dorsal del funcionamiento de las bicicletas y scooters eléctricos. Con ello, podría ayudar a que estos equipos puedan desplazarse por sí mismos hasta donde más los necesiten si el área de manejo está despejada.

Asimismo, si esta está muy concurrida, entonces podrán entrar en acción los operadores que manejarán los vehículos hasta el área en la que sean necesitados. Pero, ¿cómo sabrá la compañía dónde hacen falta? Simple, Tortoise también ayudará a hacer un seguimiento de los equipos y su ubicación, de este modo, podrán saber qué estaciones se han quedado sin estos o cuáles necesitan una recarga de energía.

Gracias a esto, las empresas ya no tendrán que utilizar vehículos tradicionales para hacer llegar las bicis y los scooters a su destino. Después de todo, ello se volvía una acción contraproducente cuando lo que se buscaba era eliminar lo más posible más emisiones de compuestos dañinos de los vehículos de motor tradicional.

¿Cómo se mudarán los equipos a Tortoise?

Para que la visión de Shevelenko se vea realizada, primero serían necesarias dos cosas. En primer lugar, la ciudad deberá dar el permiso para que estos equipos funcionen de esta manera. Luego, las compañías deberán hacer una inversión aproximada de 100 dólares por cada equipo para poder adecuarlos a los requerimientos del software Tortoise para funcionar.

Estas son las tres metas de Tortoise

Además de lo anterior, después de su lanzamiento, el software viene con tres metas fijas planteadas. La primera implica que el vehículo sea capaz de aparcarse solo una vez el usuario termine su viaje.

En una segunda fase, se espera que –en determinados puntos– las personas puedan pedir una scooter o una bicicleta eléctrica y que esta vaya hasta ellos. Finalmente, la meta final es que los usuarios puedan pedirlas en cualquier parte de la ciudad y que estas puedan ir sin problemas –algo muy similar a lo que ofrece Uber, solo que más ecológico y, probablemente, libre de tráfico pesado.

Por ahora, Tortoise se encuentra haciendo alianzas con variadas compañías. Entre las primeras podemos mencionar: Wind, CityBee, Go X y Shared. Esta primera es muy popular internacionalmente en países como: Dinamarca, Francia, España y Alemania. Como vemos, la red de apoyo de esta iniciativa se hace cada vez más grande, y, de lograr su cometido, pronto estaremos viendo con normalidad cómo Tortoise comienza a evolucionar en la línea de los transportes eléctricos tal como Android e iOS lo han hecho en la gama de teléfonos celulares.

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