A pesar de los riesgos inherentes a la cirugía bariátrica, los resultados a largo plazo suelen ser buenos. Los pacientes pierden peso, y con ello el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes y enfermedad cardíaca.

Estudios previos arrojaron resultados negativos respecto a la cirugía para bajar de peso, principalmente por aumentar el riesgo de sufrir deficiencias de nutrientes primordiales para el ser humanos como el hierro y el folato, también importantes para el desarrollo del bebé durante un embarazo.

En cuanto a ese tema, desde hace casi cuatro décadas hay preocupación sobre los efectos de dicha cirugía sobre la descendencia de los pacientes. Y más aún con el aumento creciente de este tipo de intervenciones para casos de obesidad. De hecho, cerca del 1.5 por ciento de los bebés que nacen en Suecia en la actualidad son de madres que se han sometido a la operación.

Pero aún con esta desconfianza, se han observado beneficios, y esto no llegan únicamente a los pacientes directos que se operan, sino también a su descendencia. Una nueva investigación realizada por un equipo el del Instituto Karolinska y la Universidad de Örebro reveló que los niños nacios de mujeres que se sometieron a cirugía de byspass gástrico antes de su embarazo tenían menores probabilidades de nacer con defectos congénitos en comparación con los niños nacidos de mujeres con obesidad severa. Los hallazgos se publican en la revista científica JAMA.

Menor riesgo de defectos congénitos mayores

Los investigadores revisaron los datos de más de 33,000 nacimientos en Suecia entre 2007 y 2014, de los cuales 2,921 eran niños nacidos de madres que se sometieron a un bypass gástricos y 30,753 eran niños nacidos de mujeres que pesaban lo mismos que las mujeres que se operaron pero antes de su cirugía, es decir, mujeres con obesidad.

Los bebés de madres que se sometieron a un bypass gástrico presentaron menor riesgo de defectos congénitos mayores en comparación con los de las madres con obesidad que no se habían hecho la cirugía.

Las mujeres del primer grupo perdieron un promedio de 40 kilogramos (Kg) después del procedimiento, y luego de su primer chequeo prenatal pesaban alrededor de 82 kg. Además, se observó en ellas una reducción de medicamentos para la diabetes a 1.5 por ciento desde 9.7 por ciento.

Pero más allá de eso, se observó que el riesgo de presentar defectos congénitos mayores era casi 30 por ciento menor en los hijos de las madres que se sometieron a una cirugía de derivación gástrica en comparación con los hijos de madres obesas.

De hecho, se observó una similitud entre el riesgo de sufrir defectos congénitos mayores en niños nacidos de mujeres de peso normal y niños nacidos de mujeres con cirugía de bypass gástricos, los cuales fueron de 3.5 y 3.4 por ciento respectivamente.

Sin embargo, en el caso de las mujeres que en su primer chequeo prenatal tenían un índice de masa corporal similar al peso previo a la derivación gástrica, es decir, que aún tenían sobrepeso, el riesgo de que los bebés presentaran defectos mayores fue del 4.9 por ciento.

El control prenatal adicional es necesario

Así pues Martin Neovius, profesor e investigador del Departamento de Medicina de Solna y uno de los investigadores del estudio, afirma que los resultados “muestran que la pérdida de peso y un mejor control del azúcar en la sangre en la madre pueden en realidad reducir el riesgo de defectos de nacimiento en el niño”. Continuó:

“Debería ayudar a reducir los temores de que la cirugía bariátrica aumente el riesgo de defectos congénitos en caso de un embarazo futuro, suponiendo que los pacientes de cirugía tomen los suplementos nutricionales recomendados”.

Sin embargo, estos efectos positivos de la cirugía bariátrica no deben dar por sentado la reducción del riesgo de complicaciones. Olof Stephansson, obstetra e investigador principal del Departamento de Medicina de Solna, y también autor de esta investigación resalta la importancia de que las mujeres que se someten a este cirugía reciban atención prenatal especial. Esta debe incluir ultrasonidos adicionales para controlar el crecimiento fetal y un adecuado asesoramiento nutricional que incluya la administración de suplementos después dela cirugí para la pérdida de peso.

Referencia:

Association of Maternal Gastric Bypass Surgery with Offspring Birth Defects. https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/10.1001/jama.2019.12925