Se estima que cada año, cerca de 20 millones de personas buscan tratamientos médicos más económicos en todo el mundo, según Patients Beyond Borders, una guía de turismo médico de 2015 de Josef Woodman. Y por sorprendente que parezca, 1.9 millones de esas personas son estadounidenses.

Y más sorprendente aún es que países que están más relacionados con el narcotráfico a los ojos de muchos estadounidenses, como México y Colombia, en realidad figuran entre los destinos de turismo médico preferidos entre ellos, seguidos por Costa Rica y República Dominicana.

¿La razón? Calidad y costo. Todos estos países latinos ofrecen costos más bajos contra una infraestructura de alta calidad, mientras que en Estados Unidos los costos de las cirugías y la atención médica en general tienen precios exorbitantes, que para muchos casos, más de los que debería, son inalcanzables.

Respecto a ello, Gerald Kominski, profesor de política de salud en UCLA en Los Ángeles, considera que la administración de Estados Unidos hace “poco para regular los precios, en contraste con todas las demás naciones de altos ingresos”.

“El turismo médico de una nación de altos ingresos como Estados Unidos es indicativo de un problema de asequibilidad, en lugar de calidad”, agregó.

Pero parece haber posibilidad de mejoras futuras. Por ejemplo, Bernie Sanders y Elizabeth Warren, dos candidatos demócratas para las elecciones presidenciales de 2020, han incluido en sus propuestas cobertura universal de salud.

El costo de una cirugía bariátrica dentro y fuera de Estados Unidos

Tijuana es una de las ciudades mexicanas más populares para turismo médico por su cercanía con Estados Unidos y bajos costos.

Podemos citar el caso de Veronica Merril, una mujer de 50 años de edad que pesa 210 libras (95 kilogramos) pero aspira a adelgazar a 160 para evitar problemas de salud mayores derivados del sobrepeso.

Cuando tomó la decisión de someterse a una cirugía de estómago para perder peso, encontró dos opciones: pagar US$ 12,000 en su casa en los Estados Unidos, o viajar a México para hacerla por US$ 4,000. Por supuesto, se decidió por la segunda.

Merril tenía un seguro, sí, pero este solo cubriría la operación si se trataba de un caso de obesidad mórbida y de diabetes e hipertensión. Pero su interés en proceder con ella era precisamente evitar llegar a ese extremo.

“Es triste que tenga que venir a otro país” para el procedimiento, dijo Merrill, quien conduce un autobús escolar en la zona rural de Arizona. “No deberíamos tener que hacer eso. Eso es una locura. Y somos los únicos (con este sistema), y eso es deprimente”.

La mujer contactó a una compañía llamada Medical Tourism Corporation, la cual se encargaría de organizar cada detalle de su viaje: su vuelo de Phoenix a San Diego, el conductor que la llevó a través de la frontera a Tijuana e incluso su estadía en un hotel de lujo. Todo eso, incluyendo la cirugía en el hospital Oasis of Hope, justo en la frontera, le costó US$ 3,880, los cuales pagó en efectivo.

En Tijuana, México, son frecuentes las operaciones de pérdida de peso y los tratamientos dentales, así como la aplicación de tratamientos para enfermedades cardiovasculares o cáncer, trabajo ortopédico y cuidados de fertilidad. Los turistas médicos acuden incluso para comprar medicamentos.

Aun con cobertura universal, los estadounidenses harían turismo médico

Estados Unidos cuenta con asistencia médica avanzada y de alta calidad, pero es más asequible para extranjeros adinerados.

Pero volviendo al tema del la cobertura universal propuesta por los candidatos presidenciales, incluso si se aplicara “Medicare para todos”, es probable que los estadounidenses no dejen de buscar atención médica más barata en países extranjeros.

Esta es la opinión de Jonathan Edelheit, CEO de la Asociación de Turismo Médico, quien resalta las reformas de salud del presidente Barack Obama en 2010, que establecían que todos los adultos tuvieran planes de seguro médico, ya fuera suministrado por su trabajo o por el gobierno. Estas reformas estimularon el turismo médico de los estadounidenses.

Y es que luego de esta medida, los costos médicos de algunos empleadores se duplicaron y enviaron personal al extranjero. Edelheit cita a una compañía que se ahorró US$ 20 millones en cinco años simplemente enviando a sus empleados fuera de los Estados Unidos para atender cirugías ortopédicas y de pérdida de peso en el extranjero.

El escenario es poco alentador para el país y es probable que termina con un sistema de salud similar al de Canadá y Europa, donde los procedimientos médicos no urgentes como el de Verónica Merrill podrían pasar años en una lista de espera. Y precisamente “los tiempos de espera empujarán a las personas a buscar turismo médico” para recibir tratamiento antes, predijo Edelheit.

Aunque no está de más destacar que Europa también es un destino popular para los turistas médicos estadounidenses, sin embargo, venderlo como tal no es algo que parezca interesarles en comparación con Singapur, Tailandia y Filipinas.

De hecho, Estados Unidos recibe turistas médicos, solo que estos por lo general son pacientes con un alto poder adquisitivo, provenientes por lo general de países árabes y asiáticos en general. Estados Unidos cuenta con atención médica altamente calificada, sin embargo, esta parece estar fuera del alcance de sus propios habitantes.

Referencia:

US ‘medical tourists’ seek cheap health care abroad. https://medicalxpress.com/news/2019-10-medical-tourists-cheap-health.html