El astrofísico suizo Michel Mayor, cuyo trabajo en la detección de exoplanetas recientemente le valió una parte del premio Nobel de Física, manifestó que los humanos nunca migrarán más allá de nuestro propio Sistema Solar.

La afirmación del galardonado científico llama a la conciencia y alude directamente a la necesidad de que como especie, la humanidad comience a tomar en serio lo concerniente al cambio climático, probablemente la mayor amenaza de nuestra supervivencia en la Tierra.

Muy, muy lejos

El primer exoplaneta con el potencial de albergar vida tal como la conocemos, fue descubierto por Mayor y su compañero y también ganador del Nobel Didier Queloz, en 1995. Desde entonces, los investigadores han confirmado la existencia de más de 4.000 exoplanetas.

Eventualmente puede ser posible establecer pequeñas colonias en la Luna y Marte, pero eso difiere enormemente a alimentar y albergar a miles de millones de personas.

Pero como puntualiza Mayor, no viajaremos a ninguno de ellos. Al respecto, el laureado científico explicó:

“Si hablamos de exoplanetas, las cosas deberían estar claras: no migraremos allí. Estos planetas están muy, muy lejos. Incluso en el caso muy optimista de un planeta habitable que no esté demasiado lejos, digamos unas pocas docenas de años luz, que no es mucho, el tiempo para ir allí es considerable. Estamos hablando de cientos de millones de años utilizando los medios que tenemos disponibles hoy”.

En lugar de preocuparnos por los sueños de colonizar planetas en galaxia y más allá, Mayor sugiere cuidar nuestro propio planeta.

Con su afirmación, el investigador busca disuadir a las personas para que dejen de pensar en la migración planetaria como una solución viable a las amenazas existenciales, aquellos que de modo simplista afirman que si algún día la vida no fuera posible en la Tierra, iremos a un planeta habitable.

Para muchos, el planteamiento es razonable. La carrera espacial actual puede no ser una respuesta directa a la ciencia de la crisis climática, pero está resultando ser una distracción fantástica de la catástrofe real y científicamente probada que se está desarrollando aquí en la Tierra.

¿Otras opciones?

Salvo con que en el futuro contemos con alguna tecnología revolucionaria, como la deformación cuántica, alcanzar exoplanetas no es más que un sueño.

Al hacer un ejercicio meramente especulativo sobre cuáles serían las opciones, algunos podrían mencionar la Luna o Marte, que ciertamente se encuentran a distancias más razonables, pero la distancia esa no sería la única limitación a superar.

El astrofísico suizo Michel Mayor, cuyo trabajo en la detección de exoplanetas recientemente le valió el premio Nobel de Física.

La Luna, es demasiado pequeña para albergar a la humanidad y el planeta rojo es inhabitable, a pesar de la afirmación de Elon Musk de que “bombardearla” podría impulsar la formación de una atmósfera, no existe una tecnología actual capaz de “terraformar” Marte para hacerlo habitable.

Hay una razón por la cual la gente no ha huido de las concurridas calles de Nueva York, París y Bangladesh para estirar las piernas en las amplias extensiones de la Antártida. Inhabitable significa que no es posible sobrevivir sin adaptaciones que no ocurran naturalmente. Para que quede claro, el desafío de sobrevivir en Marte es infinitamente más difícil que vivir en el polo sur de la Tierra.

No hay duda de que eventualmente sea posible establecer pequeñas colonias en la Luna y Marte, pero eso difiere enormemente a alimentar y albergar a miles de millones de personas.

En definitiva, señala el científico, si estamos tratando de preservar la especie, lo que debemos hacer es orientar todo nuestro esfuerzo en combatir la crisis climática, ya que construir arcas cósmicas no nos salvará.

Referencia: Humans will not ‘migrate’ to other planets, Nobel winner says. AFP, 2019. https://bit.ly/2B7oMY7