La contaminación está presente en nuestro día a día aún cuando su cotidianidad nos haga pensar poco en ella, y la peor parte, es que sus efectos pueden actuar de manera silenciosa en nosotros, e incluso en los que están por venir.

En varias oportunidades se han revelado efectos nocivos de la contaminación del aire sobre las mujeres embarazadas: las partículas del aire pueden alterar la placenta, el cerebro del bebé e incluso el funcionamiento de su tiroides.

Pero hoy una nueva investigación publicada en la revista Sustainability ha sacado a la luz algo mucho más preocupante: la exposición a altas concentraciones de partículas de dióxido de azufre , ozono y monóxido de carbono está relacionada con un mayor riesgo de aborto espontáneo durante el primer trimestre de embarazo.

Mujeres chinas embarazadas y expuestas a aire contaminado

Un equipo conformado por investigadores de cuatro universidades y la Academia de Ciencias de China se propuso determinar si había un vínculo entre la exposición al aire contaminado y el aborto. Para ello, rastrearon los embarazos de más de 250,000 mujeres en Beijing entre 2009 y 2017, incluyendo 17,497 mujeres que experimentaron abortos involuntarios. Para medir su exposición a la contaminación colocaron estaciones de monitoreo cerca de los hogares y sitios de trabajo de las mujeres.

Y en efecto, el aumento de las concentraciones de los contaminantes mencionados está vinculado con el aborto involuntario durante el primer trimestre de embarazo. Además, los autores aclaran que no se trata de un aumento lineal del riesgo de aborto, “pero se vuelve más grave cuanto mayor es la concentración de contaminantes”.

Sin embargo, los autores reconocen que se trata de una relación cuantitativa, más no cualitativa. Según Shaun Brennecke, un profesor del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Melbourne que no participó en esta investigación, intentar establecer una relación causal entre la contaminación del aire y el aborto requeriría experimentos de laboratorio en embriones humanos que desafiarían aspectos éticos de la ciencia.

La contaminación en China en la actualidad

“China es una sociedad que envejece y nuestro estudio proporciona una motivación adicional para que el país reduzca la contaminación del aire ambiental en aras de mejorar la tasa de natalidad”, dijeron los autores de la investigación.

Y en efecto, los investigadores escogieron de manera estratégica Beijing para esta investigación, pues como muchos saben, la ciudad presenta niveles de contaminación significativos, aunque han disminuido en los últimos años. La reducción es notoria incluso a pesar de que las meicines difieren dramáticamente entre un día y otro, así como en las diferentes áreas de la ciudad.

Pero aun así, en Beijing las partículas en suspensión de menos de 2.5 micras (PM2.5), una forma de medir las partículas diminutas que pueden penetrar profundamente en los pulmones, siguen estando cuatro veces más elevadas que los niveles aceptados por Organización Mundial de la Salud. Y según IQAir AirVisual, la lectura promedio de PM2.5 por hora de la ciudad fue de 42.6 microgramos por metro cúbico de aire en los primeros ocho meses de 2019.

Referencia:

Air pollution-induced missed abortion risk for pregnancies. https://www.nature.com/articles/s41893-019-0387-y