La endometriosis es una enfermedad en la que el tejido que recubre el interior del útero, llamado endometrio, crece fuera del útero en lugares donde no debería estar, como los ovarios, las trompas de falopio, la parte externa del útero y en los órganos abdominales.

Se trata de una afección común, y cerca del 10 por ciento de las mujeres la presentan, siendo más frecuente en aquellas cuyas madres la padecieron, que no han tenido hijos, las que tienen menstruaciones extensas que duran más de 7 días o bien las que tienen ciclos menstruales cortos, de menos de 27 días.

Se maneja que alrededor del 7 por ciento de las mujeres de 25 a 29 años el 11 por ciento de las mujeres de 40 a 44 años en Australia tengan endometriosis. A pesar de ser tan común, aún no se conocen las causas de la enfermedad. Pero una investigación publicada recientemente en la revista PLOS One revela que deriva costos significativos en la sociedad.

La endometriosis se caracteriza por un dolor pélvico crónico en la mujer, que se presenta varias veces durante el mes.

Según lo planteado en el artículo, el costo promedio para una mujer con endometriosis tanto personalmente como para la sociedad es de alrededor de 30,000 dólares australianos (AU$) al año, y estos no se deben necesariamente a medicamentos o visitas al médico, sino más bien a la pérdida de productividad. Muchas veces el dolor que caracteriza la enfermedad impide que las mujeres trabajen o disminuye su eficiencia.

Los costos derivados de la endometriosis

Un equipo de investigadores australianos decidió encuestar a más de 400 mujeres de 18 a 45 años de edad diagnosticadas con endometriosis, o bien que experimentan dolor pélvico crónico.

La encuesta incluyó preguntas sobre su dolor, pero en su mayoría estaban centradas en los costos de la atención médica tanto proveniente de su bolsillo como de seguros u otras fuentes, así como los costos relacionados con su empleo y otros costos relacionados con el cuidado de los niños y el mantenimiento del hogar.

Y encontraron que el costo promedio que ocasiona este enfermedad en la mujer era de alrededor de AU $ 30,000 por año. Casi una quinta parte de este representaba medicamentos, consultas médicas, visitas al hospital, tratamientos para quedar embarazada como fertilización in vitro, y cualquier costo de transporte para llegar a dichas citas. De esta cifra, AU$ 1,200 fueron gastos de bolsillo.

En cambio, los costos más robustos se debieron a la pérdida de productividad, ya sea por no poder asistir al trabajo a causa del dolor intenso (absentismo), o por asistir al trabajo pero no ser tan productivo como de costumbre por la presencia de los síntomas (presentismo).

El impacto es tan considerable que estos costos representan el 80 por ciento de los AU$ 30,000 ya mencionados. De hecho, las mujeres con endometriosis por lo generan agotan sus bajas por enfermedad, y con frecuencia trabajan aún experimentan dolor intenso.

Entonces, si nos basamos en las estadísticas, una de cada diez mujeres en edades entre 18 y 45 años tiene endometriosis, entonces la carga económica total puede alcanzar AU $ 9.7 mil millones por año solo para esta enfermedad en las mujeres de Australia.

La intensidad del dolor y los costos de productividad

Las mujeres con endometriosis tienen bajas frecuentes en el trabajo a causa del intenso dolor. Muchas van a trabajar aún sintiéndolo, pero son poco productivas.

Los investigadores también encontraron un vínculo fuerte entre las puntuaciones de dolor y los costos de productividad. De hecho, las mujeres que experimentaron dolores más intensos presentaron una pérdida de productividad 12 veces mayor, que se traduce en horas de trabajo perdidas, en comparación con aquellas que experimentaron dolores mínimos.

De aquí, concluyen que, en general, las mujeres con dolor severo tienen costos seis veces mayores, que alcanzan los AU$ 36,000 cada año en comparación con las que sienten menos dolor, AU $ 5,700.

Costos derivados de otras causas de dolor pélvico crónico

Como mencionamos párrafos atrás, la encuesta no se basó únicamente en la endometriosis, sino que abordó el dolor pélvico crónico en general. Encontraron otras afecciones similares como vulvodinia (dolor, ardor o molestias en la vulva) y adenomiosis (crecimientos en la pared muscular del útero).

Los investigadores encontraron que los costos generales entre las mujeres con endometriosis y aquellas con otros tipos de dolor pélvico, en realidad eran bastante similares.

Estos resultados llaman a la reflexión. Como se constató en esta investigación, la carga económica de la endometriosis es tan significativa como la de otras enfermedades como la diabetes.

Pero como muchos han notado, hay más campañas de prevención y tratamiento de diabetes que de endometriosis, por lo que muchas mujeres con endometriosis quizás ni siquiera saben que la padecen y muchas tampoco reciben el apoyo necesario para sobrellevar la enfermedad.

En este sentido, conviene también destacar la importancia de ofrecer financiamiento a investigaciones relacionadas a fin de conocer la enfermedad más a fondo, lo cual podría llevar a la causa formal de la misma, y por qué no, un tratamiento efectivo.

Según los autores, reducir el dolor pélvico en apenas un 10 o 20 por ciente podría mejorar la calidad de vida de las mujeres que lo padecen, e incluso evitar los elevados costos revelados en esta investigación.

Referencia:

The cost of illness and economic burden of endometriosis and chronic pelvic pain in Australia: A national online survey. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0223316