Seguramente recordarás una película famosa del año 1939 llamada ‘El Mago de Oz’, en donde una Judy Garland de 17 años interpretó a la inolvidable Dorothy viajando al mundo mágico de Oz y cantando ‘Over The Rainbow’. Hoy en día, esa actriz se ha convertido en un ícono para la comunidad LGBTQ+, y todo gracias a su trágica historia.

La vida de esta cantante tomó un impulso abrumador a partir del estreno de ‘El Mago de Oz’, pero para entender por completo el por qué de su fama en esta comunidad, hay que entender varios aspectos de su vida.

De Frances a Judy

Judy nació en el año 1922 en Míchigan, Estados Unidos, bajo el nombre de Frances Ethel Gumm. Tuvo una infancia difícil, pues su padre Frank, quien era bisexual en secreto, había sido acusado de acercarse sexualmente a hombres jóvenes, de forma que ella, su madre y sus dos hermanas se mudaron a California.

En ese entonces, su madre quería que sus hijas salieran adelante, pero parte de ello consistía en darles píldoras a sus hijas día y noche. Las estaba introduciendo al mundo de las drogas.

A los 17 años, Judy entra de golpe a la fama con el estreno de ‘El Mago de Oz’, pero el mundo del espectáculo la golpeó muy fuertemente. Los ejecutivos de MGM la acusaban de no ser lo suficientemente atractiva y, junto a su madre, la presionaron para utilizar drogas, de forma que se mantuviera delgada. Esto generó que Judy tuviera conflictos internos fuertes, al punto que, en los momentos bajos de su carrera, aumentara drásticamente de peso e intentara suicidarse.

En las relaciones amorosas, Judy era constantemente juzgada. A lo largo de su vida se casó 5 veces con hombres que habían sido acusados de ser homosexuales o bisexuales. En su primer embarazo, salió embarazada y su madre la convenció de realizarse un aborto ilegal.

Todos estos conflictos personales obviamente repercutieron en su trabajo como actriz, por lo que MGM la despidió y luego, a pesar de haber actuado magistralmente en la película “Nace una estrella” en el año 1954, la compañía responsable, Warner Bros, también se deshizo de ella.

Sin embargo, nada de esto la detuvo, pues logró enfocarse en su otra pasión, el canto. Así, llevó a cabo varias giras que, a pesar de no darle el sustento monetario que necesitaba, la llenaron completamente. Incluso en el año 1961 interpretó un concierto en el Carnegie Hall en Nueva York, por el cual ganaría cuatro premios Grammy, convirtiéndose en la primera mujer en lograr esta hazaña.

La terapia hormonal puede afectar la salud cardíaca de las personas transgénero

Sin embargo, para el año 1969 su adicción a las drogas ya estaba rayando en el exceso, por lo que cuatro meses después de interpretar ‘Over The Rainbow’ en el que sería su concierto más famoso, en Copenhagen, apareció muerta a sus 47 años en su departamento en Londres tras una sobredosis accidental de medicamentos a los que estaba acostumbrada a consumir desde pequeña.

¿Por qué un ícono gay?

Como muchas otras mujeres, como la princesa Diana, Amy Winehouse, Whitney Houston, Demi Lovato y decenas más, el sufrimiento de Judy Garland con respecto a los problemas internos y a su inconformidad de su cuerpo la llevaron a ser alabada por los hombres homosexuales debido a que se sienten identificados con ella.

Los intentos de suicidio y la presión constante de tener que verse de cierta forma en específico son problemas que la comunidad LGBTQ+, al igual que Judy en su momento, sufre día a día.

Incluso Charles Kaiser, en su libro ‘The Gay Metropolis’, afirma que las protestas de Stonewall ocurrieron apenas meses después del funeral de la cantante, el cual fue el más grande que había vivido Manhattan desde la muerte del actor Rodolfo Valentino en el año 1927.

La famosa canción ‘Over The Rainbow’ es prácticamente un ícono para los homosexuales, al punto que podría ser la inspiración de que la bandera gay sea del color de los arcoíris.

Sin embargo, esta comunidad ha seguido a Judy desde que se convirtió en una cantante famosa. A la artista en una oportunidad le preguntaron si le molestaba que sus seguidores fueran homosexuales, a lo que respondió “No podría importarme menos. ¡Le canto a la gente!”.

El amor a esta cantante, llamado “Judysm” por el periodista Robert Leleux, volverá a viralizarse con el próximo estreno de la película ‘Judy’, protagonizada por Renée Zellweger, la cual saldrá a los cines el próximo mes.

Más en TekCrispy