Cuando se habla de contaminación, las personas suelen pensar inmediatamente en la mala disposición de la basura, la propagación de enfermedades a causa de ello y la contaminación plásticas en los océanos.

Sin embargo, existen otras formas también de peso, como la contaminación acústica, que es aquella ocasionada por el ruido (sonido excesivo y molesto) provocado por la actividad humana en un determinado lugar y que puede afectar el normal desarrollo de las diferentes formas de vida dentro de este. A esta nos referiremos de aquí en adelante como contaminación acústica antropogénica.

Hablamos de un lugar determinado, y la mayoría de las investigaciones en torno a este tema se han realizado precisamente a escalas locales considerando muy pocas especies animales. A pesar de ello, se han encontrado efecto negativos notorios del exceso de ruido, sin embargo, se trata de un fenómeno invasivo a nivel global.

Estimaciones locales a escala continental

Garza azul. Crédito: Martin Harrison/Cornell Lab of Ornithology.

Dada esta situación, un equipo de investigadores abordó el tema y decidió estudiar los efectos de la contaminación acústica antropogénica en la temporada de reproducción de 322 especies de aves a escala continental, considerando aspectos como el hábitat de reproducción, el comportamiento migratorio, la masa corporal y los rasgos vocales.

El objetivo era determinar si las predicciones realizadas a escalas locales aplican para un grupo extenso de aves de América del Norte. De modo que los investigadores calcularon la asociación entre la ocurrencia de la temporada de reproducción y la contaminación acústica antropogénica para cada especie de ave escogida.

Para ello, utilizaron datos proporcionados por el Servicio de Parques Nacionales que incluían estimaciones espacialmente explícitas de contaminación acústica, así como estimaciones semanales de probabilidades de ocurrencia basadas en observaciones de la base de datos científica de eBird Citizen Science entre los años 2004 y 2011.

“Para un subconjunto de especies, utilizamos datos de rasgos vocales para la duración de la canción, el tono y la complejidad para evaluar las hipótesis de la literatura sobre el canto de los pájaros relacionadas con la complejidad del hábitat y la sensibilidad al contaminación acústica antropogénica”.

Hay impacto en los rasgos vocales de las aves

Encontraron que el comportamiento reproductivo de las especies de aves que se reproducen en hábitats humanos modificados se asociaron con el doble del nivel de contaminación acústica que las especies de aves que se reproducen en hábitats forestales. Esto sugiere que las estimaciones locales no necesariamente apliquen a nivel continental.

Sin embargo, se observó que las aves residentes y las especies migratorias mostraron diferencias sutiles en lo que respecta a sus vocalizaciones. Las canciones de las aves que se reproducían en zonas forestales eran menos complejas que las de las especies no reproductoras, y la complejidad de estas aumentaba a medida que aumentaba la contaminación acústica antropogénica.

Por el momento, se descartan que las estimaciones de los efectos de este fenómeno a nivel local puedan ampliarse a extensiones continentales. Pero sí encontraron que los rasgos vocales de las aves, como la complejidad de la canción, pueden ser de gran utilidad para conocer el impacto de la contaminación acústica en ellas a gran escala.

Referencia:

Geographical associations with anthropogenic noise pollution for North American breeding birds. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/geb.13016

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