Dibujo original de Leonardo da Vinci de la propuesta del puente. Crédito: Karly Bast y Michelle Xie.

Sin lugar a dudas, Leonardo da Vinci marcó pauta en la historia de la humanidad, específicamente en la época del Renacimiento, donde creó intrincados diseños para los que consideraba una amplia variedad de disciplinas.

Fue polímata, y es reconocido en la actualidad por obras artísticas como “Mona Lisa” y “Última cena”, sin embargo, su legado es bastante extenso, y dentro de este no está de más mencionar un puente diseñado para el Imperio Otomano, que en su momento habría sido el más largo del mundo.

A propósito de ello, un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) se encargó de estudiar la visión de Da Vinci a la hora de diseñar este tramo de puente y si realmente habría funcionado. Los resultados de esta investigación se presentaron en la conferencia de la Asociación Internacional de Estructuras de Concha y Espaciales, celebrada en Barcelona, España.

Da Vinci no obtuvo el trabajo, pero su diseño tenía potencial

En el año 1502, el Sultán Bayezid II, gobernante del imperio otomano en aquel momento, solicitó propuestas para el diseño de un puente que tenía como fin conectar Constantinopla, lo que hoy es Estambul, con el área vecina conocida como Galata.

Entre las propuestas que recibió el gobernante estaba una de Leonardo da Vinci, quien a pesar de ser un artista e inventor muy famoso en ese momento, no logró obtener el trabajo. Sin embargo, dada la peculiaridad de sus diseños, los investigadores han decidido evaluar este en particular.

Un puente resistente hecho de piedra

Para ello, recolectaron una variedad de documentos, ubicaron los posibles materiales empleados en la época y los métodos de construcción conocidos hace 500 años, así como las condiciones geológicas del sitio estipulado para la estructura, un estuario de río llamado el Cuerno de Oro ubicado en el Mar Bósforo.

Y es que en su propuesta, el inventor no había especificado materiales ni los equipos que se necesitarían para dicha construcción. Pero la investigación encontró que el único material lo suficientemente resistente para resistir las grandes cargas que tenían posibilidad de transitar por allí era la piedra. Descartaron el uso de ladrillo o madera dada la longitud y los pesos que debería soportar.

Según indican los autores de este estudio, es probable que este puente se haya mantenido en pie sin necesidad de alguna pasta o material que sostuviera la piedra.

Un modelo 3D del puente de Da Vinci

Karly Bast y el modelo 3D elaborado por ella y su equipo para estudiar la viabilidad del modelo de Da Vinci. Crédito: Gretchen Ertl.

Una vez reunido un robusto conjunto de recursos, los investigadores construyeron un modelo de escala con alto nivel de detalle para probar la capacidad del puente y determinar si podía resistir el asentamiento de sus cimientos.

Aunque la propuesta incluía miles de piedras, el equipo imprimió 126 bloques en 3D que representarían los miles de bloques de piedra que habría requerido el diseño de Da Vinci, resultando en una estructura 500 veces más pequeña que el diseño del puente original, que habría tenido una longitud de 280 metros. Aunque en esto es importante resaltar que en aquella época el sistema métrico aún estaba lejos de establecerse, por lo que el inventor usó otras medidas.

“Es increíblemente ambicioso”, dijo la estudiante graduada Karly Bast, que participó en la investigación. “Fue aproximadamente 10 veces más largo que los puentes típicos de esa época”.

Lo que mostró el modelo del puente

“Llevaba mucho tiempo, pero la impresión en 3D nos permitió recrear con precisión esta geometría muy compleja”, comentó Bast, en un comunicado.

Según indican los autores, la mayoría de los puentes de la época eran diseñados como un arco de meio punto y requerían 10 o más pilares para sostener una longitud tan extensa como casi 300 metros. Sin embargo, el diseño de Da Vinci era en realidad extraordinario: un arco único, aplanado en la parte superior y lo suficientemente algo para que los veleros pasar por debajo.

El equipo juntó todos los bloques impresos con un andamio, colocó la “piedra angular” y luego retiraron el andamio con una mezcla de miedo y altas expectativa. Sorprendentemente, el puente se mantuvo de pie, únicamente por la compresión de sus componentes. “Es el poder de la geometría”, declaró Blast.

Da Vinci sabía lo que hacía

¿Se trató solo de un boceto que envió Da Vinci a Sultán Bayezid II o de un modelo bien estructurado que el autor se tomó su tiempo de elaborar? “Es difícil de saberlo”, indica Blast, pero a su parecer este está lleno de cuidado y consideraciones de alguien que conoce el mundo físico a profundidad.

Es probable incluso que Da Vinci fuera consciente de que la región era propensa a terremotos que podrían derrumbar la obra, y quizás por ello su diseño también exhiba características como bases extendidas que proporcionarían estabilidad adicional. Sin lugar a dudas, una maravilla de la ingeniería para su época.

Referencia:

FEASIBILITY STUDY OF LEONARDO DA VINCI’S BRIDGE PROPOSAL
OVER THE GOLDEN HORN IN ISTANBUL. http://congress.cimne.com/formandforce2019/admin/files/fileabstract/a870.pdf