Sialomorpha dominicana, un nuevo microinvertebrado que vivió hace 30 millones de años. Crédito: George Poinar Jr.

El ámbar es una resina fosilizada que puede encontrarse flotando sobre el agua del mar, y su peculiaridad y hermosura le ha conferido un papel importante dentro del mercado de las joyas y la medicina tradicional.

Pero en el caso del ámbar dominicano, que se caracteriza por estar formado a partir de un gran número de restos fósiles, su riqueza parece ser mucho más útil para el ámbito científico.

Y es que recientemente los fósiles conservados en ámbar dominicano revelaron una nueva forma de invertebrados nunca antes registrada en la taxonomía, y cuyos linajes únicos indican que vivieron hace 30 millones de años.

Cuando hablamos de invertebrados nos referimos a aquellos organismos que no tienen columna vertebral. Según los registros científicos actuales, estos representan el 95 por ciento de las especies animales.

Sialomorpha dominicana, los cerdos del moho

George Poinar Jr., un investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Estatal de Oregón y también experto internacional en el uso de formas de vida de plantas y animales preservadas en ámbar para estudiar el pasado distante, ha anunciado un curioso hallazgo.

Se trata de un grupo de invertebrados hasta ahora desconocido, conservados en el ámbar dominicano junto con su fuente de alimento, hongos, y otras formas de vida con las que compartía su hábitat.

Poinar les ha colocado el nombre informal de “cerdos del moho”, pues su apariencia física es bastante similar a la de los cerdos, y por su dieta, conformada por alimento fúngico. Este mismo criterio se ha aplicado para denotar su nombre científico, Sialomorpha dominicana, que proviene de las palabras griegas para cerdo gordo (sialos) y forma (morphe).

¿Cómo son los cerdos del moho?

En su artículo publicado en la revista Invertebrate Biology, el cientifico describe a los cerdos del moho como organismo de unos micrómetros de largo, regordetos, con cabezas flexibles y cuatro pares de patas, sin garras.

“El gran número de fósiles proporcionó evidencia adicional de su biología, incluido el comportamiento reproductivo, las etapas de desarrollo y la alimentación”, dijo Poinar. Los cientos de fósiles individuales de S. dominicana conservados en el ámbar de la región compartían su hábitat, húmedo y cálido, con pseudoescorpiones, nematodos, hongos y protozoos.

Lo que nos lleva a su dieta, que según se ha informado estaba conformada principalmente por hongos, aunque todo indica que la complementaban con otros invertebrados de tamaño reducido.

Pequeños invertebrados nunca antes descritos

Al ver su imagen muchos podrían confundirlos con los tardígrados, pero el científico lo ha descartado por completo. Para él no parece haber sorpresa alguna en el descubrimiento de una nueva forma de invertebrados pequeños en hábitats especializados como el ámbar dominicano.

“De vez en cuando encontraremos invertebrados fósiles pequeños, frágiles y previamente desconocidos en hábitats especializados. Y ocasionalmente, como en el presente caso, también se conserva un fragmento del hábitat original de hace millones de años. Los cerdos de moho no se pueden colocar en ningún grupo de invertebrados existentes actualmente; comparten características con ambos tardígrados, a veces referidos como osos de agua o cerdos de musgo, y ácaros, pero claramente no pertenecen a ninguno de los dos grupos”.

S. dominicana parece representar un nuevo filo pues no encaja por completo en ninguna de las formas existentes y extintas documentadas hasta ahora. Se sabe que vivieron en el periodo Terciario, que comenzó hace 65 millones de años y duró más de 63 millones de años, pero aún no se sabe cuando se originó el linaje de Sialomorpha, cuánto duró, o si hay descendientes que viven hoy.

Referencia:

A new microinvertebrate with features of mites and tardigrades in Dominican amber. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/ivb.12265

Más en TekCrispy