El algoritmo de Facebook tiene una particularidad que lo hace ser tan efectivo como problemático. En general, solo se enfoca en los intereses de sus usuarios para ofrecerles ads acordes a lo que podrían necesitar. Ello hace que variables como la edad o motivos de las búsquedas queden de lado.

En consecuencia, las publicidades que reciben los usuarios son en extremo acordes con los gustos de estos. Sin embargo, no siempre se relacionan tanto con la edad de los mismos. Un claro ejemplo de ello es el más reciente descubrimiento de quiénes eran los recipientes de gran cantidad de publicidades de juego y alcohol.

Los niños menores de 18 años recibían estas publicidades sin supervisión

El hecho de que más de 740.000 niños menores de 18 años recibieron este tipo de ads –según lo dicho por The Guardian–, deja al descubierto dos realidades: que los niños parecen tener más interés del necesario en este tipo de temas y que Facebook en realidad no tiene tanto.

Otro tiro que se escapa de la mirada de Facebook

A pesar de que la red social ha establecido diversas políticas de publicidad, que buscan ajustarse a las exigencias de cada región en la que funciona, la verdad es que son pocas las que se hacen cumplir. Después de todo, la compañía confía en unos algoritmos de verificación que ya han demostrado muchas veces tener más fallas que bondades.

Según la teoría, este tipo de ads que no tienen problema en mostrarse a un público infantil, a pesar de sugerir el uso o consumo de elementos que claramente no son para su edad, no deberían ni siquiera pasar el proceso de publicación en la plataforma. De hecho, el algoritmo debería rechazarlos de inmediato por no cumplir con los estándares estipulados. Sin embargo, la verdad es que esto no ocurre, y, en la práctica, hay un montón de ads en la plataforma que no cumplen con las exigencias que esta dice tener.

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¿Es la primera vez? No, definitivamente no

Lastimosamente, también es poco probable que sea la última. Un evento similar a este ocurrió hace poco con la salida de la plataforma de mensajería instantánea alternativa de Facebook Kids. Ella tenía como única labor proveer a los más pequeños con un ambiente sano en el cual comunicarse con sus amigos.

No obstante, no fue capaz de cumplir con esta única misión. De hecho, se convirtió en la protagonista de un escándalo cuando se supo que esta permitía a los pequeños (que podían ser de 6 años en adelante) hablar con extraños en la plataforma sin la autorización de sus padres o respectivos representantes.

Con ello, queda claro que Facebook ha hecho multiples intentos por encarrilarse en el camino correcto. Tristemente, pocos han sido verdaderamente existosos. Por ello, por ahora, la mejor opción que tienen los padres para mantener a sus hijos seguros es utilizar los métodos de la vieja escuela y vigilarlos mientras son pequeños y mantener una comunicación lo más fluida posible con estos una vez son más grandes –de forma que en ambos casos puedan conocer lo que ocurre en la vida virtual de sus hijos y tomar las medidas apropiadas en caso de que sea necesario.

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