Cuesta creer que en el hogar del whisky una destilería de este valorado licor haya sido ilegal alguna vez, pero tal como revela el arqueólogo Matt Ritchie, quien condujo una investigación sobre una zona boscosa a 30 kilómetros al norte de Glasgow que pudo haber albergado una destilería ilegal de whisky entre los años 1700 y 1800.

Las ruinas fueron descubiertas en 2018 por un grupo de historia local, y están ubicadas en Loch Ard, un parque natural en el que las personas actualmente pueden acampar, montar bicicleta y tomar largos paseos para observar la fauna silvestre. Ritchie, un arqueólogo que pertenece a la agencia de Bosques y Tierras de Escocia –FLS, por sus siglas en inglés– se dispuso a estudiar las ruinas de una granja de los 1800, separadas entre sí a una distancia de 200 metros en los que pasa un pequeño riachuelo.

¿Por qué se cree que las ruinas eran una destilería?

Tras conducir un trabajo de estudio en 3D de la zona, Ritchie consideró que la estructura parecía perfecta para ser una destilería de whisky. Ambas granjas, llamadas Wee Bruach Caoruinn y Big Bruach Caoruinn, están ubicadas de manera estratégica bien escondidas en el bosque al lado de una colina. Además, cuenta con otros elementos que también sustentan sus suposiciones:

“Son bastante remotas. Hay secaderos de maíz y hay agua cerca. Se me ocurrió que quizás había algo interesante por aquí”.

El maíz es uno de los ingredientes clave del whisky, una bebida alcohólica que se obtiene de la destilación de la malta fermentada de ciertos cereales que pueden abarcar la cebada, el trigo, centeno y por supuesto, el maíz. El hecho de que existieran secaderos de este cereal puede ser un indicio de que los escoceses de la época fermentaban el maíz para luego someterlo al proceso de añejamiento.

No solo estos elementos son característicos de las destilerías escocesas, también lo es la zona donde estas ruinas están ubicadas. Según revelaron algunos locales, Loch Ard era una región utilizada especialmente para ocultar destilerías cuando la ley prohibía la producción del licor. No obstante, aún no hay un argumento fuerte que confirme la hipótesis de Ritchie.

Un producto de exportación ilegal

La destilería se remonta a Mesopotamia, en los 2000 A.C. La fabricación de licores es una actividad ancestral que se ha ido perfeccionando con el tiempo, pero también ha pasado por diversas crisis en la industria como en 1700 cuando se creó Gran Bretaña bajo la unión de los reinos de Escocia e Inglaterra. Este capítulo en la historia produjo el alza de los impuestos, además de la creación del Impuesto sobre la Malta Inglesa en 1725 llevó a cientos de destilerías a la clandestinidad por la imposibilidad de pagar estas altas sumas de dinero.

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Al operar clandestinamente, muchas destilerías trabajaban de noche, a la luz de la luna, acto que le otorgó uno de los términos más conocidos al whisky: moonshine.

De acuerdo con la explicación de Ritchie, el impuesto a la cebada malteada hizo que los fabricantes utilizaran en su lugar un “aguardiente de maíz sin maltear” que le daba un sabor de menor calidad a la bebida.

¿Cómo era esta presunta destilería ilegal?

Ritchie y su equipo reconstruyeron las ruinas en 3D con imágenes escaneadas por láser para imaginar cómo pudo haber funcionando la presunta destilería.

Para responder a esta pregunta, Ritchie condujo un análisis en 3D de la zona recopilando todos los datos con imágenes escaneadas con láser. Con estas imágenes, el equipo se dispuso a recrear cómo era esta posible destilería de los 1700.

Para Ritchie, la idea era recrear una “visualización arqueológica creativa de las ruinas y llevar ese escenario más allá para imaginar cómo era la actividad en las granjas en el pasado”. Gracias a esta reconstrucción sabemos que había dos secaderos utilizados para deshidratar el maíz y otros granos. Gracias a la reconstrucción 3D de las ruinas fue posible saber cómo se vería uno de los secaderos colapsado por el tiempo.

Según Ritchie, una exploración arqueológica más profunda de estas ruinas podría revelar más evidencia sobre la actividad que se efectuaba en las ruinas. Esto permitiría confirmar si efectivamente se trataba de una destilería o simplemente se trataba de una granja. Sin embargo, para Ritchie esta no es una posibilidad, dado que la ruinas están tan remotas que no podrían garantizar una investigación más profunda.

De momento parece que nos tocará imaginar cómo pudo ser la producción clandestina de whisky en el siglo XVIII o XIX, dado que la ciencia no tiene ninguna intención de ir más allá.

Referencia:

Hidden Scottish Ruins May Have Been Illegal Whisky Stills, Says Archaeologist: https://www.livescience.com/hidden-scottish-ruins-illegal-whisky-distillery.html

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