Si las personas fueran conscientes de la variedad de microorganismos que puede albergar el mar e incluso las piscinas y jacuzzis, quizás lo pensarían dos veces antes de sumergirse en ellos. Pero lo cierto es que estos son sitios recreativos muy populares en que los que la gente suele bañarse, jugar y compartir sin mayores preocupaciones.

Pero recientemente una bacteria típica del agua a más o menos temperatura ambiente ha llamado la atención de las autoridades y los medios de comunicación. Y es que esta parece haber infectado a un centenar de personas que asistieron a la feria estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos, el mes pasado, y la fuente del brote parecen haber sido las bañeras de hidromasaje.

Un comunicado reciente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte informó al público que se han confirmado un total de 116 casos de enfermedad del legionario entre las personas que asistieron a la feria realizada en el Centro Agrícola del Oeste de Carolina del Norte en Fletcher, Carolina del Norte, entre el 6 y el 15 de septiembre de este año.

También se confirmaron ocho casos de fiebre de Pontiac, otra forma en que la que se puede desarrollar la enfermedad del legionario, aunque es menos grave. Entonces, para entender mejor cómo ocurrieron las cosas, conviene indagar sobre la naturaleza del organismo que la causa.

Legionelosis o enfermedad del legionario

Legionella pneumophila, la bacteria que causa la enfermedad del legionario. Crédito: Janice Haney Carr/Centers for Disease Control and Prevention.

La legionelosis, enfermedad del legionario o legionela​ es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria del género Legionella, cuya infección puede manifestarse en dos formas distintas: la fiebre de Pontiac, una forma bastante leve, y la enfermedad del legionario, una forma severa que se caracteriza por una neumonía atípica y fiebre muy alta.

El 90 por ciento de los casos de legionelosis son causados por infección con Legionella pneumophila, una bacteria ubicua especialmente acuática que prospera en temperaturas que van desde 25 a 45 grados centígrados (°C), siendo su condición óptima de desarrollo 35 °C.

Los infectados con ella puede o no presentar síntomas, aunque se sabe que hasta un 30 por ciento de estos fallecen, siendo la causa más frecuente haberse retrasado en el tratamiento de la enfermedad.

Fue denominada así en 1976, en medio de un brote epidémico de neumonía entre los participantes de la 58° convención de la Legión Americana en Filadelfia, en Estados Unidos, y al año siguiente se identificó el patógeno que la causó, el cual recibió la denominación ya mencionada.

No se trata de una infección especialmente rara, pero sus epidemias han llamado la atención de los medios de comunicación puesto que estas han estado vinculadas con instalaciones concretas, y los casos recientes parecen dar fe de ello.

El papel de las bañeras de hidromasajes en la propagación de la infección

Como explicamos ya, el hábitat común de la Legionella está en los cuerpos de agua naturales, pero también se le halla en los sistemas de agua urbanos, siendo estos los principales medios de propagación de la enfermedad en los seres humanos.

Ahora bien, su contagio realmente requiere de ciertas condiciones muy específicas en comparación con otras infecciones. Legionella se reproduce en biopelículas dentro de dichos sistemas y tiene la particularidad de ser resistente a los niveles de cloro que suele tener el agua potable.

De hecho, se han identificado sistemas como torres de refrigeración, spas, fuentes de agua exteriores e interiores, duchas e incluso atomizadores en tiendas de comestibles como fuentes importantes de propagación.

El agente infeccioso ingresa al organismo humano cuando las personas inhalan gotitas del aire, por ejemplo, las que componen el vapor o la niebla, y que contiene la bacteria. A diferencia de otras enfermedades, esta no se contagia por el contacto de persona a persona.

Ahora bien, los primeros hallazgos de la investigación en torno a los nuevos casos que han azotado el territorio de Carolina del Norte sugieren que muchas de las personas implicadas habían reportado haber caminos por jacuzzis expuesto en un centro de eventos dentro de la feria estatal, mientras que quienes no contrajeron la infección no habían hecho esto.

Y esta teoría parece ser bastante acertada, pues los funcionarios de salud encargados del caso encontraron a la bacteria Legionella en una muestra de agua tomada de los jacuzzis ubicados en el centro del evento.

Encontrar Legionella en una muestra de agua es una pieza importante del rompecabezas, pero no nos dice cuántas personas estuvieron expuestas en este evento“, señaló el Dr. Zack Moore, epidemiólogo estatal. “Para contraer la enfermedad del legionario o la fiebre de Pontiac, hay que respirar Legionella en agua en aerosol, es decir, pequeñas gotas como nieblas o vapores“.

Estos han supuesto que la Legionella se encontraba en bajos niveles en el agua, pero estos pudieron aumentarse por la actividad de las bañeras de hidromasaje, u otra fuente similar dentro del lugar que pudieron generar el vapor que sería respirado por sus asistentes.

Hasta el momento, se ha revelado una sola muerte dentro de este grupo de infectados, y las investigaciones en torno a este tema siguen en curso pues aún no se ha determinado formalmente el origen de la infección en estas personas.

Referencia:

Health Officials Share Early Findings in Legionnaires’ Disease Outbreak Investigation in WNC. https://www.ncdhhs.gov/news/press-releases/health-officials-share-early-findings-legionnaires%E2%80%99-disease-outbreak