Hace más de 2000 años, el filósofo griego Filodemo (o uno de sus escribas) entintó con esmero la historia de los grandes pensadores del país. Este documento tiene un valor extraordinario para la historia de la filosofía y, en particular, para nuestro conocimiento de la Academia de Platón.

Unas décadas más tarde, en el año 79, la erupción volcánica del Monte Vesubio enterró en cenizas a Pompeya y la cercana ciudad de Herculano, donde se guardaba el pergamino. Cuando los arqueólogos descubrieron el pergamino –y muchos de sus compañeros– en el siglo XVIII, los frágiles rollos estaban carbonizados y en su mayoría ilegibles.

Tarea desafiante

Como se sabe, los rollos de papiro greco-egipcio que muestran la escritura en el frente (anverso) con frecuencia se reutilizaron mediante la adición de otro texto en el reverso, y ese fue el caso del valioso escrito de Filodemo.

Filodemo de Gadara fue un reconocido filósofo y poeta de la antigua Grecia.

Esfuerzos previos utilizaron diferentes técnicas de imagen, incluyendo luz infrarroja y escaneo de rayos X, entre otros, para descifrar la tinta oscura en los lados frontales de los ennegrecidos papiros de Herculano, pero descifrar los escritos plasmados en la parte posterior de los pergaminos, planteaba un desafío diferente.

En los años posteriores a su descubrimiento, muchos de los rollos de Herculano fueron dañados en intentos fallidos de desenrollar el papiro quemado. Cuando los académicos desenrollaron con éxito un pergamino, solían adherirlo a una superficie plana para evitar que se desintegrara en escamas.

Para aquellos que tenían escrito en el reverso, como el papiro que contenía el libro de Filodemo, este proceso de preservación significaba que las palabras en el reverso se perderían, recordadas solo en unas pocas páginas de notas tomadas por los dibujantes antes de que el rollo fuera pegado.

Técnica innovadora

Para revelar los misterios del reverso del pergamino, un equipo de estudiosos clásicos, papiólogos y físicos decidieron probar un método, llamado imagen hiperespectral infrarroja de onda corta, que nunca se había aplicado a los papiros.

La técnica utiliza luz con longitudes de onda entre 1.000 y 2.500 nanómetros, más largas que las longitudes de onda visibles pero cortas en términos de infrarrojos, para exponer lo que no se puede detectar al ojo humano.

Una sección del papiro se muestra en un laboratorio móvil en la Biblioteca Nacional de Italia en Nápoles, donde los investigadores realizaron el procesamiento.

Después del delicado procesamiento, las imágenes revelaron texto previamente oscurecido en la parte posterior y mejoraron la legibilidad de las palabras en el frente. En general, el método de imágenes agregó unas 150 palabras a la versión actual del manuscrito de Filodemo, de las cuales los académicos han podido descifrar más de 8.000 palabras.

La técnica también permitió a los investigadores corregir algunas secciones del manuscrito de Filodemo que habían sido interpretadas erróneamente.

Por ejemplo, una palabra griega que previamente había sido leída como “encantada” o “embrujada” resultó ser “esclavizado” cuando se ve en contraste más marcado. Aclaraciones como esta pueden cambiar la forma en que los eruditos interpretan las representaciones de Filodemo de pensadores famosos.

Referencia: Ancient Greek text concealed on the back of unrolled papyrus revealed through shortwave-infrared hyperspectral imaging. Science Advances, 2019. https://doi.org/10.1126/sciadv.aav8936