Desde la perspectiva médica, la androfilia se refiere a la atracción sexual hacia los hombres adultos, mientras que la ginefilia se refiere a la atracción sexual hacia las mujeres adultas. La manera en que la androfilia masculina se expresa públicamente varía de una cultura a otra, pero generalmente adopta una de dos formas: cisgénero y transgénero.

Los hombres andrófilos cisgénero son relativamente masculinos en comparación con sus contrapartes transgénero y suelen ser identificados y se autoidentifican como hombres. Por su parte, los hombres transgénero andrófilos son relativamente femeninos.

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Identidad y género

En muchas culturas, los hombres transgéneros androfílicos son identificados, y se autoidentifican, de manera no binaria, es decir, ni como “hombres” ni como “mujeres”. Los ejemplos incluyen a los nádleeh navajos en el suroeste de los Estados Unidos, los kathoey de Tailandia, los hijra de la India y los `yan dandu de Nigeria, entre otros. En contraste con estas culturas, en los entornos euroamericanos, los hombres transgéneros androfílicos suelen ser identificados, y a menudo se identifican a sí mismos, como mujeres (o transexuales).

El reconocimiento y aceptación de los muxes como una forma de ser, cumplir una función social y contar con una identidad propia, ha servido de inspiración al movimiento de LGBT en todo el mundo.

Los zapotecos, quienes han existido por miles de años, son un grupo indígena que se encuentra principalmente en el estado de Oaxaca al sur de México. Un subgrupo de zapotecos que vive en un área circunscrita de Oaxaca –la región del Istmo– reconoce tres géneros: hombres, mujeres y muxes.

Los zapotecos del istmo consideran que los muxes son distintos de los hombres y las mujeres, aunque poseen características de ambos sexos. Actualmente, los zapotecos usan el término muxe como una tercera categoría de identidad de género cuando se refieren a cualquier hombre que es androfílico.

A diferencia de los hombres gays de las culturas euroamericanas, los muxes no se relacionan sexualmente entre sí. En cambio, buscan hombres masculinos que se identifiquen como “heterosexuales”.

Los relatos cualitativos sugieren que, como la mayoría de los hombres androfílicos, los muxes exhiben numerosos comportamientos sexuales atípicos desde una edad relativamente temprana. Ya a los 3 años de edad, los niños varones que exhiben comportamiento sexual atípicos pueden ser identificados como muxes por sus familias y otros miembros de la comunidad.

Aporte a la comunidad

Los muxes varían en términos del grado en que se presentan públicamente. No es de sorprender entonces que el zapoteco de Istmo reconozca dos tipos: los muxes gunaa, que se visten rutinariamente con ropa de mujer y se presentan públicamente de una manera mayormente femenina, y los muxes nguiiu, que se visten con ropa de hombre y se presentan públicamente de una manera relativamente masculina. Ambos tipos de muxes se encuentran comúnmente en la región de Istmo de Oaxaca.

En la región del Istmo de Oaxaca, al sur de México se reconoce tres géneros: hombres, mujeres y muxes.

Pero los muxes no solo son reconocidos, sino que además juegan un rol dentro de la comunidad. En la cultura zapoteca, los hombres suelen dedicarse a la agricultura o la pesca, mientras que las mujeres, pasan la mayor parte del tiempo dedicadas a la comercialización de los productos que sus esposos reúnen, lo que hacen principalmente en el mercado local.

Los muxes suelen dedicarse a los oficios del hogar, además de ser cuidadores y formadores de los más pequeños de la casa, así como custodios y soporte para los adultos mayores que requieren de atención. En conjunto, el valioso aporte de los muxes en la sociedad zapoteca brinda equilibrio, cierra brechas y permite un desarrollo comunitario que satisface las necesidades y expectativas de la comunidad.

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Desde una perspectiva económica, los muxes generalmente asumen tareas que tradicionalmente desempeñan las mujeres, como el bordado o la artesanía. Sin embargo, no existe una “obligación” para ello. Es por esto que algunos muxes optan por desempeñar otras ocupaciones o profesiones.

Aunque aún se puede encontrar conductas discriminatorias hacia los muxes, quienes tienen oportunidades limitadas de estudiar y conseguir empleos, su reconocimiento y aceptación como una forma de ser, existir como un género cultural, cumplir una función social y contar con una identidad propia, ha servido de inspiración al movimiento de LGBT en todo el mundo.

Referencias:

A Retrospective Study of Childhood Sex‑Typed Behavior in Istmo Zapotec Men, Women, and Muxes. Archives of Sexual Behavior, 2019. https://doi.org/10.1007/s10508-019-01544-6

Familial patterning and prevalence of male androphilia among Istmo Zapotec men and muxes. Plos One, 2018. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0192683

Social stigma, legal and public health barriers faced by the third gender phenomena in Brazil, India and Mexico: travestis, hijras and muxes. The International Journal of Social Psychiatry, 2017. https://doi.org/10.1177/0020764017706989

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