Disney es una corporación que por décadas se ha encargado crecer y mantenerse como un elemento infaltable en nuestra cotidianidad. Nuestra generación, así como las anteriores, tuvo el privilegio de crecer viendo sus producciones –que actualmente se consideran clásicos.

Por lo que se ve, las futuras generaciones también crecerán viendo tanto estos clásicos, como las nuevas producciones que ha estado desarrollando la compañía. Sin embargo, lo que más las diferenciará podría ser el medio a través del cual consumirán estos contenidos.

Después de todo, en un principio, las películas y series de la empresa se destinaban o para la gran pantalla o para la televisión. Ahora, un nuevo híbrido que mezcla estos formatos tradicionales con la comodidad y adaptabilidad de internet ha llegado para cambiar la forma en la que vemos series y películas; el streaming.

Desde sus inicios, Netflix ha sido el rey indiscutible de este ámbito ya que subo ver el potencial de este nicho mucho antes que las grandes compañías. En estos momentos, ellas finalmente lo han notado y ahora buscan ser parte de este mercado. Por ello, faltando muy poco tiempo para que la plataforma de streaming de la empresa, Disney +, salga al mercado, la compañía ha demostrado que no planea conformarse con un segundo lugar en esta área.

No más Netflix en TV

Es común que las compañías de servicios en línea como Netflix se muestren a través de publicidades en la televisión regular. Sin embargo, la gran compañía de creación de contenidos, Disney, parece ya no estar tan de acuerdo con que la empresa haga esto en sus plataformas de televisión.

Sobre todo, ahora que el estreno de su propia contendiente en la batalla del streaming se encuentra tan cerca. Por ello, es posible comprender que Disney comenzara a notar que tal vez no era tan buena idea continuar pasando anuncios que favorecieran a quien será su competencia directa. Al menos, mientras hacerlo no les permitiera tener un beneficio equivalente al esfuerzo.

Es una cuestión de equilibrio

Según una declaración de un vocero de Disney, el problema con pasar los anuncios de Disney es que este no recibe nada verdaderamente a cambio por ello. Por un lado, Netflix se promociona con los millones de usuarios de la compañía y, por el otro, esta no logra aumentar su visibilidad (puesto que Netflix se destaca por no pasar anuncios).

Asimismo, asegura que, Disney no vio una posibilidad dentro de ese arreglo que pudiera terminar en un beneficio mutuo. Por ahora, parece que Netflix es la única afectada por esta noticia; pero, posiblemente otras compañías con servicios de streaming activos (Apple TV, Amazon Prime), o por venir (HBO Max, NBCUniversal, Quibi), tengan que llegar a un acuerdo más beneficioso para ambas partes si no quieren tener el mismo destino que Netflix.

Hasta el momento, se ha dicho que las ads de la plataforma de streaming dejarán de estar en casi todas las plataformas de televisión de Disney (o que hayan sido comprados por ella). Por ahora, la única excepción es su gama de canales de deportes ESPN, en la que aún se podrán ver comerciales referentes a los servicios de Netflix.