En la plataforma Amery, uno de los mayores bancos de hielo de la Antártida, se produjo el desprendimiento de un enorme iceberg, el de mayor tamaño en más de 50 años. El evento ocurrió en algún momento entre el 24 y el 25 de septiembre, como lo demuestran las imágenes satélites.

El monumental bloque de hielo, que recibió el nombre de D28, tiene un área total de 1.636 kilómetros cuadrados, unas 5 veces el tamaño de la isla de Malta, tiene alrededor de 210 metros de espesor y se estima tiene un peso de 315 mil millones de toneladas.

Monitorización satelital

Flotando en el océano y empujado por las corrientes y los vientos, D28 ahora se desplaza lentamente hacia el oeste. Aunque su destino inevitable será disolverse en el océano, puede que pasen años, incluso décadas, para que un iceberg de tales dimensiones termine derritiéndose por completo. En consecuencia, D28 está siendo monitorizado satelitalmente, ya que representa una amenaza potencial para la actividad naviera de la región.

Los investigadores explican que el desprendimiento forma parte del ciclo normal de la plataforma de hielo.

La plataforma de hielo Amery sirve como un importante canal de drenaje para la parte oriental de la Antártida. Con el tiempo, los glaciares fluyen desde la tierra hacia el mar, formando la plataforma de hielo flotante. Finalmente, la acumulación de toda esta nieve y hielo hace que grandes trozos caigan al mar, lo que es un proceso geológico completamente normal y recurrente.

De acuerdo con investigadores del Instituto Oceanográfico Scripps (SIO, por sus siglas en inglés), cada 60 a 70 años, de la plataforma de hielo Amery se desprenden icebergs, y este último evento, que se predijo, no está relacionado con los efectos del cambio climático.

Ciclo normal

Como explicó la glacióloga Helen Amanda Fricker, profesora del SIO en la Universidad de California en San Diego:

“Es realmente importante que el público no se confunda y piense que esto es producto del cambio climático. Este evento es parte del ciclo normal de la plataforma de hielo y, aunque hay mucho de qué preocuparse en la Antártida, todavía no hay motivo de alarma para esta plataforma de hielo en particular”.

Imágenes satelitales confirmaron el desprendimiento de un enorme iceberg en la Antártida oriental.

Además de observar el progreso de D28, los científicos también monitorearán la plataforma de hielo Amery a fin de evaluar cómo la pérdida de una sección tan gigantesca podría afectar su estabilidad.

En particular, la plataforma Amery no producía un iceberg como este desde la década de 1960, cuando “dio a luz” un iceberg absolutamente gigantesco que tenía un área de más de 9.000 kilómetros cuadrados.

Referencia: Satellites are tracking an enormous iceberg that broke off from the Antarctic ice shelf. MIT Technology Review, 2019. https://bit.ly/2nzSB0f