Se piensa que la mayoría de los desechos plásticos que flotan en el mar provienen de fuentes terrestres, pero a decir verdad, hay poca evidencia directa que respalde esta suposición.

Desde 1984, se han registrado escombros varados a lo largo de la costa oeste de Isla Inaccesible, una isla remota y deshabitada ubicada en el centro del Océano Atlántico Sur que tiene una carga muy alta de macroescombros, principalmente botellas plásticas de bebidas.

Basura al agua

Ahora, un reciente estudio muestra que la mayoría de las botellas de plástico que se acumulan en las costas rocosas de Isla Inaccesible, no llegan a la remota isla desde tierra firme, sino que son arrojadas desde los barcos, en contravención de la Convención Internacional para la Prevención de la Contaminación, que reglamenta la actividad naviera.

La grafica indica la procedencia de las botellas encontradas en la remota isla.

Para el estudio, el equipo de investigación analizó miles de desechos recolectados durante visitas a la pequeña isla en 1984, 2009 y nuevamente en 2018. La isla se encuentra aproximadamente a medio camino entre Argentina y Sudáfrica en el giro del Atlántico Sur, un vasto remolino de corrientes que ha creado lo que se conoce como un parche de basura oceánica.

Si bien las inspecciones iniciales de la basura que llegaba a la isla mostraban etiquetas que indicaban que provenía de América del Sur, a unos 3.000 kilómetros al oeste, en 2018, tres cuartos del total de la basura parecían provenir de Asia, principalmente China.

Una práctica lamentable

Alrededor del 90 por ciento de las botellas encontradas se habían producido en los dos años anteriores, descartando la posibilidad de que hubieran sido transportadas por las corrientes oceánicas a lo largo de la gran distancia de Asia, que normalmente tomaría entre 3 y 5 años.

El estudio reveló que buena parte de la basura que llega a la remota isla proviene, no de fuentes terrestres, sino que es arrojada de barcos.

Dado que el número de buques pesqueros asiáticos se ha mantenido estable desde la década de 1990, y que el número de buques de carga asiáticos, y en particular chinos, ha aumentado enormemente en el Atlántico, los investigadores concluyeron que las botellas deben provenir de buques mercantes, que las arrojan por la borda, en vez de desecharlas como basura en los puertos.

Además, muchas de las botellas de plástico encontradas habían sido aplastadas con sus tapas atornilladas, como se hace habitualmente en los barcos para ahorrar espacio, una observación que ofrece soporte a la propuesta que sugiere que toneladas de basura son arrojadas al océano desde los barcos.

El investigador Peter G. Ryan, director del Instituto de Ornitología Africana de la Universidad de Ciudad del Cabo en Sudáfrica y coautor del estudio, comentó:

“Nuestro estudio revela que buena parte de la basura que llega a esta remota isla proviene, no de fuentes terrestres, como se mayormente se asumía, sino que es arrojada de barcos. Un cierto sector de la flota mercante parece estar haciendo eso, y los datos apuntan a que este comportamiento se está produciendo en gran medida en naves asiáticas”.

Referencia: Rapid increase in Asian bottles in the South Atlantic Ocean indicates major debris inputs from ships. PNAS, 2019. https://doi.org/10.1073/pnas.1909816116