Científicos del Laboratorio de Robótica Reconfigurable (RRL) de EPFL y el Laboratorio de Interfaces Bioelectrónicas Suaves (LSBI), han desarrollado una piel artificial suave y flexible que plantea otro futuro para la rehabilitación y la realidad virtual.

Esta investigación encabezada por Jamie Paik y Stéphanie Lacour muestra una piel artificial que proporciona retroalimentación háptica e implementa un mecanismo sofisticado que le permite adaptarse a los movimientos del usuario.

Piel artificial, el futuro de la rehabilitación

En la actualidad, son muchos los avances en materia tecnológica y de salud con la que nos hemos topado, y es que desde hace un tiempo algunos científicos han trabajado en producir diferentes partes del cuerpo que puedan ser implementadas para mejorar la calidad de vida de las personas.

Sin embargo, en esta oportunidad los científicos que cabe destacar forman parte del programa NCCR Robotics, nos presentan una piel artificial hecha de silicona y electrodos capaz de adaptarse de forma automática a cualquier zona del cuerpo.

¿Cómo funciona?

De acuerdo con la fuente, esta textura artificial se vale de un sistema de sensores y actuadores que le proporcionan a la piel “una retroalimentación háptica en forma de presión y vibración”.

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A nivel de sensores esta tecnología es capaz de medir la deformación en la piel para que esta textura artificial se ajuste en tiempo real para producir una sensación táctil lo más realista posible.

Mientras que los actuadores forman una capa de membrana que se puede sintonizar a presiones y frecuencias variables de hasta 100 Hz o 100 impulsos por segundo.

Harshal Sonar autor principal del estudio menciona que esta piel artificial le otorga “un control de circuito cerrado precisa y confiable” ideal para aplicaciones portátiles, es decir, para probar “la propiocepción de un paciente en aplicaciones médicas“.

Finalmente, los investigadores señalan que esta piel artificial “es capaz de estirarse hasta cuatro veces su longitud original por hasta un millón de ciclos”, una característica que le brinda la opción de adaptarse a cualquier aplicación del mundo real.

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