La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por un grupo de virus denominados con el mismo nombre, aunque clasificados en dos grupos: A y B, que por lo general son los los que enferman a los humanos y son culpables de las gripes estacionales.

Para prevenir su diseminación, los especialistas han recomendado durante largo tiempo frotar las manos con desinfectantes a base de etanol, lo cual podría proveer una medida de protección muy efectiva.

Sin embargo, una investigación reciente ha demostrado que el simple hecho de frotar las manos con un desinfectante de etanol no es suficiente para protegernos del virus. Este solo logra desactivar por completo el virus de la influenza con una exposición de casi cuatro minutos a la sustancia, según una investigación de la Universidad de Medicina Profectural de Kyoto, en Japón, publicada en la revista mSphere por American Society for Microbiology.

¿Cómo se propaga el virus de la influenza?

Sistema Inmune, Defensa, Infección, Anticuerpos
El virus de la influenza se propaga cuando una persona infectada estornuda, tose o habla y libera gotitas de fluido que se esparcen por el aire.

La influenza se contagia cuando una persona con el virus activo estornuda, tose o habla y ligera gotitas de fluidos cargadas con el virus que viajan por el aire. Como las personas suelen taparse la boca al toser y tocarse la nariz cuando tienen gripe, sus manos pueden estar repletas del virus y quienes estén en contacto con ellos enfermarse fácilmente.

Los médicos recomiendan el lavado frecuente de las manos y estudios previos sugirieron el uso de un desinfectante basado en etanol, el cual es capaz de inactivar el virus y de esta forma evitar su propagación.

Sin embargo, recientemente se comprobó que la consistencia del moco humano es bastante idónea para proteger al virus, y este agente de etanol no es tan efectivo eliminándolo como se pensaba.

La consistencia del moco dificulta la acción del etanol

Ryohei Hirose, médico y gastroenterólogo molecular y coautor del nuevo estudio, indica que los anteriores habían realizado experimento con moco completamente seco, una condición en la que basta solo con frotar las manos con el desinfectante durante 30 segundos para desactivar el virus, lo cual también fue comprobado por él mismo.

Sin embargo, el virus de la influenza A sigue siendo infeccioso en el moco húmedo de los pacientes infectados, incluso habiendo usado un desinfectante de etanol. Esto es a causa de la consistencia espesa del esputo, que evita que el etanol alcance al virus y lo desactive, según el mismo Hirose:

“Las propiedades físicas del moco protegen al virus de la inactivación. Hasta que la mucosidad se haya secado por completo, el IAV infeccioso puede permanecer en las manos y los dedos, incluso después de frotarse las manos con antiséptico”.

Aplicar desinfectante por pocos segundos no es efectivo

En lugar de fiarnos en el uso del desinfectante de etanol, lo más prudente para evitar el contagio con influenza es lavar bien las manos con jabón antiséptico.

Los investigadores estudiaron las propiedades físicas del moco y descubrieron que el etanol se propaga de manera más lenta a través de la sustancia viscosa que lo compone en comparación con su penetración en una solución salina.

También simularon las situaciones típicas de contagio del virus de la influenza A, y recolectado el moco de pacientes infectados con dicho virus y se frotaron los dedos humanos. El objetivo en este caso era observar cómo el personal médico propagaba el virus también.

Encontraron que aún después de dos minutos de exposición al desinfectante a base de etanol, el virus seguía activo en la mucosidad presente en la punta de los dedos de los sujetos estudiados. Mientras que a los cuatro minutos, este se había desactivado.

De modo que para la prevención de la gripe por el virus de influenza A, hay que ser particularmente cautelosos, pues al no inactivarlo en pacientes infectados, este puede propagarse.

Ahora bien, esto también ha liberado una recomendación más efectiva para evitar el contagio de otras personas. En lugar de solo frotar las manos con desinfectante de etanol durante cuatro minutos, lavarlas con un jabón antiséptico frotando las manos durante unos 30 segundos, y así podemos liberarnos de la preocupación de la mucosidad seca o húmeda.

Referencia:

Situations Leading to Reduced Effectiveness of Current Hand Hygiene against Infectious Mucus from Influenza Virus-Infected Patients. https://msphere.asm.org/content/4/5/e00474-19