El suicidio es un fenómeno mundial. Cada año, alrededor de 800.000 seres humanos mueren por esta causa; en otras palabras, cada 40 segundos alguien se quita la vida deliberadamente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que la tasa de mortalidad anual global es de 10,7 por 100.000 personas, con variaciones entre los grupos de edad y los países.

Esfuerzos insuficientes

A nivel mundial, los suicidios son la segunda causa principal de mortalidad prematura en individuos de 15 a 29 años (precedidos por accidentes de tránsito), y el número tres en el grupo de edad de 15 a 44 años. Sorprendentemente, en 2015, la gran mayoría, es decir, el 78 por ciento de los suicidios, se completaron en países de bajos y medianos ingresos.

La metodología es una iniciativa de la doctora microbióloga Kimberly Repp (en la imagen).

Estas cifran dejan en claro que los esfuerzos implementados con el objetivo de reducir las tasas de suicidio han sido ineficientes, un resultado que ha propiciado el surgimiento de nuevas iniciativas que persiguen ese fin.

En este sentido, una inusual colaboración entre el departamento de salud pública del condado de Washington y la oficina del médico forense ha desarrollado una metodología que parece estar dando sus frutos.

La metodología, una iniciativa de la investigadora Kimberly Repp, desarrolló una nueva herramienta de recolección de datos a través de la cual se puede registrar fácilmente datos en una lista de verificación que incluye, no solo la edad y la causa de la muerte, sino aspectos como evidencia de abuso de alcohol, antecedentes de violencia interpersonal, crisis de salud, pérdida de empleos y otras informaciones relevantes.

Programas de capacitación

La herramienta proporciona datos más recientes sobre suicidios que los sistemas de informes estatales o federales. La base de datos se usa para identificar tendencias que pueden fortalecer los servicios de prevención de suicidios.

Alrededor de 800.000 seres humanos mueren por esta causa; en otras palabras, cada 40 segundos alguien se quita la vida deliberadamente.

Por ejemplo, los datos revelaron que un sorprendente número de suicidios ocurre en hoteles y moteles. La herramienta también mostró que varios de los que se suicidaron habían experimentado el desalojo o la ejecución hipotecaria o tuvieron una visita médica dentro de las semanas o días previos a su muerte, y del mismo modo reveló que las personas en crisis regularmente entregan sus mascotas al refugio de animales.

Los expertos han creído durante mucho tiempo que el suicidio se puede prevenir, y existen programas basados ​​en evidencia para capacitar a las personas sobre cómo identificar y responder a las personas en crisis y dirigirlas para que ayuden.

La capacitación generalmente se ofrece a personas como consejeros, educadores o pastores. Pero, sobre la base de la nueva data, se comenzó a ofrecer capacitación a empleados de moteles y amas de casa, trabajadores de refugios de animales, empleados de clínicas de dolor y más.

La medida muestra resultados llamativos. De 2012 a 2018, la tasa de suicidios del condado de Washington disminuyó en un 40 por ciento, según muestran datos preliminares.

Referencia: Washington County discovers unlikely allies in suicide fight: animal shelters. Oregon Live, 2018. https://bit.ly/2mrTyab