El lupus produce dolor en las articulaciones y músculos.

El lupus es una enfermedad autoinmunitaria, lo cual implica que el sistema inmunitario del cuerpo, encargado de protegerlo de agentes patógenos, empieza a atacar las células sanas, pudiendo así causar daños graves a los órganos y tejios que lo componen.

A pesar de que muchas personas que padecen esta enfermedad pueden vivir mucho tiempo con ella, los síntomas pueden llegar a ser muy molestos, siendo los más comunes inflamación y dolor en todo el cuerpo.

Las enfermedades reumáticas, como el lupus, son una causa principal de dolor crónico“, según Emily Somers, profesora asociada de reumatología, ciencias de la salud ambiental y obstetricia y ginecología en Michigan Medicine.

Los dolores vinculados al lupus a menudo se tratan con opioides, un grupo de drogas que se ha vuelto muy popular en nuestros tiempos. Sin embargo, existe muy poca evidencia científica de que estos en realidad reduzcan el dolor en este y otro tipo de enfermedades reumáticas.

Somers participó recientemente en un estudio cuyo objetivo era determinar qué tan frecuente el es uso de opioides como terapia para el dolor en las personas con lupus, y encontró que casi uno de cada tres pacientes los usa porque se los han recetado, incluso durante más de un año.

¿Es frecuente el uso de opioides para los dolores causados por lupus?

Un tercio de lo pacientes con lupus entrevistados ha recibido recetas médicas que involucran el uso de opioides como tratamiento para el dolor. Crédito: Michigan Medicine

Para su investigación, Somers y su equipo de trabajo tomaron los datos del Programa de Vigilancia y Epidemiología del Lupus de Michigan reuniendo una cohorte de más de 650 pacientes con y sin lupus del sureste de Michigan. Estos se obtuvieron por medio de entrevistas estructuradas realizadas entre febrero de 2014 y septiembre de 2015.

Los investigadores encontraron que durante el período de estudio el 31 por ciento de los pacientes que padecían lupus estaban usando opioides que les habían sido recetados en comparación con el 8 por ciento de los adultos sin la enfermedad. El 68 por ciento de los pacientes los habían usado durante más de un año, y apenas al 22 por ciento de ellos se les recetó un medicamento diferente a los opioides.

La autora considera que estos hallazgos son “alarmantes” pues se trata de cada uno de cada tres pacientes con lupus recibiendo durante más de un año un tratamiento que no les proporciona beneficios, y por si esto fuera poco, también les ocasiona efecto secundarios nocivos.

“Nos sorprendió encontrar niveles tan altos de uso de opioides recetados entre los pacientes con lupus y que tenían tres veces más probabilidades de usar opioides recetados que otros en su comunidad con antecedentes sociodemográficos similares”.

Los pacientes que fueron a emergencias usaban opioides

La peor parte es que muchos de los pacientes con lupus que asistieron al departamento de emergencias de un centro médico en el último año habían consumido opioides por recomendación médica.

Estos pacientes que requirieron asistencia médica tenían el doble de probabilidades de usar opioides recetados en comparación con aquellos pacientes que también padecen la enfermedad que no habían visitado el departamento de urgencias, lo que sugiere una relación con el consumo de dichas drogas.

Y es que las personas con lupus son especialmente vulnerables a los efectos secundarios que pueden generar los opioides. El tratamiento formal de la enfermedad por lo general es de caracter inmunosupresor y también incluyen glucocorticoides, los cuales ya los hacen más propensos a los efectos adversos de estos medicamentos.

“Además de su enfermedad subyacente, los pacientes con lupus generalmente reciben terapias inmunosupresoras y glucocorticoides , que ya ponen a los pacientes en mayor riesgo de efectos adversos conocidos relacionados con el uso de opioides a largo plazo”.

¿Qué puede aliviar el dolor causado por el lupus?

Somers indica que antes de recetar cualquier medicamento para el dolor, es necesario detectar qué es lo que lo está causando. En los pacientes con lupus, las causas del dolor son diversas, e incluyen una alta prevalencia de dolor centralizado o fibromialgia.

La autora del estudio indica que hay estrategias poco utilizadas pero que también son efectivas, y no implican el uso de opioides u otros medicamentos para tratar el dolor, como la actividad física y educación sobre autocontrol sobre la enfermedad crónica del paciente.

“Las estrategias poco utilizadas, pero efectivas, no opioides y no farmacológicas para el tratamiento del dolor , así como el tratamiento dirigido a posibles síndromes de dolor centralizados coexistentes, pueden ser más seguros y más efectivos que los opioides a largo plazo para reducir el dolor en esta población de pacientes”.

Estos resultados resaltan la importancia de que los médicos especialistas que atienden a los pacientes con esta enfermedad y los médicos que los atienden en emergencias tomen conciencia respecto a la recomendación de estas drogas. En su lugar, podrían considerar otras estrategias más efectivas y que impliquen menores riesgos para los pacientes.

El artículo científico titulado “Prescription Opioid Use in Patients With and Without Systemic Lupus Erythematosus—Michigan Lupus Epidemiology and Surveillance Program” se publicó recientemente en el informe semanal de morbilidad y mortalidad de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos.

Referencia:

Prescription Opioid Use in Patients With and Without Systemic Lupus Erythematosus — Michigan Lupus Epidemiology and Surveillance Program, 2014–2015. https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/68/wr/mm6838a2.htm?s_cid=mm6838a2_w