Aunque suene fácil para algunos, para muchos otros es bastante complejo conocer a profundidad incluso su lengua nativa. Pero tal parece que esto puede estimularse por medio de las habilidades de lectura, incluso en esta última. Hace poco hablamos de un estudio que encontró que los niños que ingresan al jardín de infantes y muestran habilidades fuertes de lectura en su propio idioma, tuvieron un mejor desenvolvimiento en el aprendizaje de inglés a lo largo del tiempo.

Conocer dos o más idiomas sin lugar a dudas aporta mucho atractivo a una persona, no solo en el contexto social, sino también en el ámbito laboral, pues sugiere aportes adicionales para la organización para aspectos internacionales, por ejemplo.

Además de mejorar nuestro perfil profesional, ser bilingüe también supone beneficios a nivel cerebral, como un aumento del rendimiento cognitivo a nivel ejecutivo e incluso una reducción de cuatro a cinco años en el riesgo de desarrollar la tan temida demencia.

Continuando con la investigación en este tema, Judith Kroll, profesora de ciencias del lenguaje en la Universidad de California, Irvine y Kinsey Bice, ahora investigador postdoctoral en la Universidad de Washington unieron fuerzas y examinaron la respuesta neuronal y conductual de los hablantes de un solo idioma, el inglés, cuando se les presentó un idioma diferente, que en este caso fue el finlandés. El artículo científico se publicó recientemente en la revista Science Direct.

Participantes de entornos de diversidad lingüística diferente

Según Bice, escogieron la lengua finlandesa porque “se adhiere a la armonía de las vocales, una restricción fonológica sobre cómo se forman las palabras que evitan que las vocales frontales coexistan con las vocales posteriores”.
Reunieron un total de 34 participantes, de los cuales 21 eran mujeres y 13 eran hombres con edades comprendidas entre 18 y 35 años, y que se identificaron como hablantes nativos del idioma inglés. De estos, 18 eran del condado de Center, en Pennsylvania, un área en la que según la Oficina del Censo de los Estados Unidos el 10.3 por ciento de la población vive en un hogar en el que se habla un idioma diferente del inglés, y e 85.4 por ciento es blanca.

Estos recibieron una serie de lecciones de vocabulario finlndés y pruebas de comprensión, durante lo cual usaron un gorro de electroencefalografía (EEG) con fin de que el equipo registrara la actividad bioeléctrica cerebral.

El estudio también se realizó en el sur de California, con 16 participantes monolingües que llevaron a cabo las mismas tareas de aprendizaje después de ponerse topes EEG en la Universidad de California, Riverside. La población de esta zona se diferencia de la de Pennsylvania puesto que el 44 por ciento vive en un hogar que no habla inglés, y el el 35.4 por ciento de la población es blanca.

Palabras reales y falsas en finlandés

Las lecciones fueron computarizadas y consistieron en presentar a los participantes 60 palabras finlandesas entremezcladas con 45 palabras que no eran palabras, sino estructuras que violaban la regla de armonía vocal única dictada por la vocal utilizada en la primera sílaba de una palabra. Además, las palabras reales iban acompañadas de una imagen que servía de referencia a los participantes, mientras que las palabras inventadas no.

El objetivo de este experimento era determinar si los participantes detectarían o no las violaciones en la armonía vocal y podrían generalizar este patrón para distinguir las palabras reales de las falsas. Fue por ello que los investigadores pidieron a los grupos de participantes que identificaran cuáles palabras pertenecen al idioma finlandés y cuáles no.

Los monolingües expuestos a otros idiomas destacaron

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Los cerebros de los participantes de California reaccionaron de mejor manera al intentar distinguir las palabras reales finlandesas de las falsas.

Los resultados conductuales fueron los esperados: ninguno de los grupos pudo diferenciarlas. Sin embargo, al observar los electroencefalogramas encontraron una marcada diferencia en las mediciones electrofisiológicas entre los sujetos de Pensilvania y el sur de California.

Los estudios neuronales indican que los cerebros de los monolingües de California lograron distinguir de mejora manera las palabras finlandesas reales, que para ellos eran desconocidas, y también las violaciones de la armonía vocal presentadas en las palabras inventadas. En ellos se observó una positividad tardía anterior, una onda cerebral que aparece después de medio segundo, y que ocurre de manera similar en los bilingües.

Los monolingües que viven en contextos lingüísticamente diversos escuchan regularmente idiomas que no entienden y pueden absorber información sobre esos idiomas de manera que formen sus redes lingüísticas“, dice Kroll.

Kroll explica que este fenómenos se conoce como diversidad lingüística ambiental, y con esta investigación logró demostrar que la exposición a contextos en los que se hablan idiomas diferentes al nativo con frecuenta puede aumentar la actividad cerebral monolingüe de manera similar a la que ocurre en el cerebro de los bilingües, aún si no se conoce un segundo idioma.

Referencia:

English only? Monolinguals in linguistically diverse contexts have an edge in language learning. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0093934X18303274?via%3Dihub