Los mosasaurios fueron monstruos marinos que navegaron en los mares de nuestro planeta durante el Cretático tardío. Medían hasta 50 pies de largo, y tenían un rostro alargado en cuya boca exhibían dos hileras de dientes muy afilados con los que desgarraban a sus víctimas, y también una enorme cola de cocodrilo que le ayudaba a movilizarse en el agua.

Hasta ahora, se pensaba que los mosasaurios usaban sus colas para su locomoción, sin embargo, investigaciones recientes han llevado a los científicos a pensar que no solo esta, sino también sus extremidades anteriores los ayudaban en esta tarea, permitiéndoles embestir a sus presas a la hora de cazar.

Sabemos que los mosasaurios probablemente usaron sus colas para la locomoción. Ahora creemos que también usaron sus extremidades anteriores, o su cola y extremidades anteriores juntas“, explica el autor principal Kiersten Formoso, estudiante Ph.D. de paleontología de vertebrados en la Universidad del Sur de California.

Una faja pectoral inusualmente grande

Plotosaurus bennisoni es el mosasaurio del Cretácico Superior utilizado para esta investigación. Crédito: Wikimedia Commons, CC BY 3.0.

Investigaciones previas habían constatado que los mosasaurios tenían una faja pectoral, un conjunto de huesos que servirían de sostén para las extremidades anteriores, pero de un tamaño inusualmente grande. A pesar de ello, los científicos atribuyeron su estilo de nado a su cola, tal como lo hacen otras criaturas marinas como las ballenas o los caimanes.

Se trata de un estilo de natación suave al que se refieren como tipo “crucero”, el cual funciona a largas distancias y el totalmente contrario al de tipo “aducción”. Entonces los investigadores decidieron estudiar un fósil de Plotosaurus, un tipo de mosasaurio, en el Museo de Historia Natural del condado de Los Ángeles, centrándose en esta enorme faja pectoral y tomando como referencia las medidas de los estudios anteriores.

Encontraron que la faja pectoral de los mesosaurios soportaba grandes conexiones musculares, y que además presentaba una arraigada asimetría en la estructura ósea, que indicaba un fuerte movimiento hacia adentro alusivo a la aducción.

De allí, los investigadores concluyeron que los mosasaurios usaron sus extremidades anteriores para nadar, como haciendo un golpe de pecho, acompañado de propulsiones potentes para desplazarse rápidamente en el agua.

Una criatura con un estilo de nado único

Ahora bien, los autores de este nuevo estudio consideran que este doble estilo de natación podria hacer que los mosasaurios sean únicos entre las criaturas con cuatro extremidades, denominados tetrápodos, vivos o extintos.

Al igual que todo lo que nada o vuela, las leyes de dinámica de fluidos significan que estallido versus crucero es una compensación“, explica el coautor Mike Habib, profesor asistente de ciencias anatómicas en la USC. “No muchos animales son buenos en ambos“.

Consideremos el simple hecho de estudiar un animal que ya no existe y del cual solo se tienen huesos, sin músculos ni piel. Se trata de un verdadero reto, pero esto no ha logrado desanimar al equipo: continuarán su investigación sobre la estructura ósea, morfología, las mediciones y la dinámica de los fluidos para obtener más detalles sobre cómo nadaban y qué tan rápidas eran estas enormes criaturas.

Referencia:

Did mosasaurs do the breast stroke? https://www.geosociety.org/GSA/News/pr/2019/19-39.aspx