La Tierra ha pasado por varios cambios climáticos a lo largo de su historia. Por mucho tiempo los científicos han examinado profusamente las causas y consecuencias de esos cambios, logrando explicar en buena medida los factores y aspectos que los han impulsado.

En este sentido, los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Rutgers, sugieren que una teoría clave que atribuye la evolución climática del planeta a la descomposición de las rocas del Himalaya, puede no explicar, como se ha asumido hasta ahora, el enfriamiento global en los últimos 15 millones de años.

¿Procesos ignorados?

El estudio, que podría aportar nueva información sobre las causas del cambio climático, se centró en el enfriamiento a largo plazo que ocurrió antes del reciente calentamiento global vinculado a las emisiones de gases de efecto invernadero de la humanidad.

Los científicos encontraron que las algas cocolitóforas se adaptaron a la disminución del dióxido de carbono, al reducir su producción de carbonato de calcio.

De corroborarse los resultados de este estudio, señalan los autores, se plantearían más preguntas que respuestas, ya que si el enfriamiento no se debió a la teoría de la meteorización mejorada de las rocas del Himalaya, ¿qué procesos se han pasado por alto?

Durante décadas, la hipótesis principal ha sido que la colisión de los continentes indio y asiático y la elevación del Himalaya trajeron rocas frescas a la superficie de la Tierra, las cuales capturaron y almacenaron dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero clave. Pero esa hipótesis permanece sin confirmar.

Los autores del estudio cuestionan este postulado y orientaron sus esfuerzos en examinar los sedimentos de aguas profundas ricos en carbonato de calcio.

Teoría cuestionada

Durante millones de años, la erosión de las rocas capturó dióxido de carbono y los ríos lo llevaron al océano como carbono inorgánico disuelto, que es utilizado por las algas para construir sus conchas de carbonato de calcio.

Hasta ahora se ha asumido que el enfriamiento global a largo plazo se debió a la meteorización mejorada de las rocas del Himalaya.

Cuando las algas mueren, sus esqueletos caen al fondo del mar y son enterrados, llevando el carbono de la atmósfera a sedimentos de aguas profundas.

Si la exposición a la intemperie aumenta, la acumulación de carbonato de calcio en las profundidades marinas debería aumentar. Pero después de estudiar docenas de núcleos de sedimentos de aguas profundas, los investigadores encontraron que el carbonato de calcio en las conchas disminuyó significativamente durante los últimos 15 millones de años, lo que sugiere que la erosión de las rocas podría no ser responsable del enfriamiento a largo plazo.

En complemento, y de manera inesperada, los científicos encontraron que las algas llamadas cocolitóforos se adaptaron a la disminución del dióxido de carbono durante 15 millones de años, al reducir su producción de carbonato de calcio. Al parecer, esta reducción no se tuvo en cuenta en estudios anteriores.

Muchos científicos creen que la acidificación de los océanos por los altos niveles de dióxido de carbono reducirá el carbonato de calcio en las algas, especialmente en un futuro próximo. Sin embargo, los datos sugieren que durante los 15 millones de años anteriores al actual período de calentamiento global, ocurrió lo contrario.

Sobre la base de estas observaciones, el equipo de investigación está preparando nuevos estudios que busquen ofrecer respuestas a estas preguntas, por medio del análisis de la evolución del calcio y otros elementos en el océano.

Referencia: Reduced continental weathering and marine calcification linked to late Neogene decline in atmospheric CO2. Nature Geoscience, 2019. https://doi.org/10.1038/s41561-019-0450-3