La crianza de los hijos requiere mucho trabajo duro, ya sea madre o padre. Sin embargo, los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania muestran que los papás suelen estar más felices, menos estresados ​​y menos cansados ​​que las madres cuando cuidan a los niños.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron el cuidado infantil bajo una visión de “contexto de cuidado”. Más allá de medir cuánto tiempo pasaron las madres y los padres cuidando a sus hijos, los investigadores también analizaron el tipo de actividad de cuidado infantil, cuándo y dónde se llevó a cabo, quién estuvo presente y cuánto cuidado estuvo involucrado.

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Buscando diferencias

De acuerdo a los investigadores, los resultados del estudio sugieren que, aunque los padres en general están mucho más involucrados en la vida de sus hijos ahora, en comparación a tiempos pasados, la crianza de los hijos sigue estando muy influenciada por el género.

Las actividades de cuidado infantil de los padres eran más propensas a ser recreativas y se llevaban a cabo los fines de semana.

Si bien investigaciones previas han demostrado que las madres tienden a estar más cansadas, estresadas e infelices que los padres durante el cuidado de sus hijos, las características sociodemográficas por sí solas no pueden explicar algunas de estas diferencias.

Los investigadores tenían curiosidad sobre si observar más detalladamente cómo se dividían las actividades de cuidado infantil entre los padres podría ayudar a explicar las discrepancias entre los estados de ánimo.

Para ello, el equipo utilizó datos de la Encuesta Estadounidense de Uso del Tiempo, la cual incluyó información sobre 4.486 actividades de cuidado infantil, así como también quién realizó la actividad y el estado de ánimo correspondiente de esa persona.

Más recreativas

En complemento, los investigadores analizaron cada actividad a través del contexto de atención, el cual incorporó cinco dimensiones. El primero fue “tipo de actividad” e incluyó actividades físicas (necesidades básicas como comer y dormir), recreativas (como juegos y deportes), educativas (ayudar con la tarea o reunirse con maestros) y gerenciales (planificar visitas al médico o transportar niños).

Tanto las madres como los padres encontraron que el cuidado de los niños es muy significativo.

Las dimensiones restantes incluyeron cuándo y dónde tuvo lugar la actividad, quién estuvo presente durante la actividad y cuánto tiempo llevó la actividad.

Este análisis reveló que las actividades de cuidado infantil de los padres eran más propensas a ser recreativas y se llevaban a cabo los fines de semana, mientras que las actividades de las madres tenían más probabilidades de involucrar a un bebé y encajar en la categoría de “crianza en solitario”, es decir, crianza sin pareja presente.

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El equipo pudo observar que tomar en cuenta el contexto de las actividades de cuidado infantil explicaba las diferencias en los estados de ánimo entre la madre y el padre, y parcialmente las diferencias en el estrés, pero no explicaba las diferencias referidas al cansancio.

Adicionalmente, los investigadores encontraron que a pesar de sus diferencias, una cosa que permaneció consistente entre madres y padres: lo significativo que encontraron el cuidado infantil.

Referencia: Happy Moms, Happier Dads: Gendered Caregiving and Parents’ Affect. Journal of Family Issues, 2019. http://dx.doi.org/10.1177/0192513X19860179

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