Los pacientes con Alzheimer pueden mostrar síntomas muy diferentes entre sí.

En varias oportunidades hemos hablado de enfermedades que afectan a hombres y mujeres de manera diferente, siendo unos más afectados que otros. Por ejemplo, un estudio reciente estudió casi dos millones de pacientes masculinos y femenino con cáncer de mamá y encontró que la mortalidad era mayor en los hombres a pesar de ser una afección menos frecuente.

De manera similar ocurre con el mal de Alzheimer. Hasta ahora, no se ha determinado qué hace que esta enfermedad se presente en mayor gravedad y frecuencia en las mujeres que en los hombres. Las cifras indican que de los cinco millones de estadounidenses que lo tienen, alrededor del 64 por ciento son mujeres.

Cuando las mujeres alcanzan los 60 años de edad, tienen el doble de probabilidades de desarrollar Alzheimer en comparación con el cáncer de seno, y en comparación con los hombres, las probabilidades sobrepasan el doble.

Por si fuera poco, una vez que desarrollan la enfermedad, sus efectos son mucho más graves que en los hombres. De hecho, estudios recientes han corroborado que la enfermedad progresa dos veces más rápido en las mujeres. Es un hecho que su prevalencia es mucho mayor en el sexo femenino, ¿pero cuáles son las causas detrás de ello?

A pesar de que aún no está claramente definido el mecanismo que hace a las mujeres más propensas a sufrir el mal de Alzheimer, la ciencia ya ha identificado algunos factores de riesgo importantes: la edad, la depresión y las condiciones físicas.

Las mujeres viven más que los hombres

Las mujeres suelen vivir más que los hombres, lo que aumenta la posibilidad de que sufran la enfermedad de Alzheimer, que suele presentarse luego de los 60 años de edad.

En primer lugar hablaremos de la edad. Durante la vejez el cuerpo humano presenta claras señales de deterioro a causa de su uso y excesos a lo largo de toda su vida, y en este sentido, uno de los más afectados es el cerebro. Conforme aumenta la edad, aumenta el riesgo de sufrir Alzheimer.

Muchos años de estudio y las estadísticas resultantes de estos revelan que en general las mujeres viven más que los hombres, por lo que en cierta forma tienen mayor probabilidad de experimentar la enfermedad de Alzheimer durante su vejez. Los hombres suelen morir entre los 50 y 60 años de edad a causa de enfermedades cardíacas, y es justo después de esta edad que podrían desarrollar este deterioro.

Mujeres que han sufrido depresión

Más allá de los años de vida, existen otros factores que hacen a las mujeres más propensas que los hombres, como la salud mental y la física, y los científicos han prestado especial atención a ambos en diferentes estudios.

Como muchos saben, las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar depresión, lo que a su vez puede aumentar el riesgo de sufrir demencia senil. Esto ha sido corroborado en diversas investigaciones, entre las cuales podemos citar una que observó la salud cerebral de los pacientes durante 28 años, cuyos resultados se publicaron en 2017.

Las mujeres hacen menos ejercicio que los hombres

Y aunque existan muchas mujeres adeptas al gimnasio o a algún deporte específico, en general estas se ejercitan menos que los hombres, y este factor también ha sido relacionado con tasas más altas de enfermedad de Alzheimer en el sexo femenino.

Como hemos mencionado en otros artículos, varios estudios corroboran que el ejercicio físico es bueno para las funciones cognitivas, e incluso en los niños mejora el rendimiento académico.

De hecho, hacer actividad física de manera frecuente parece disminuir el riesgo de sufrir dicha enfermedad tanto en hombres como en mujeres aun a pesar de ser más propensas, e incluso puede retrasar su desarrollo.

Factores genéticos y hormonales

Los factores genéticos también parecen jugar un papel clave en la aparición de esta enfermedad. Se ha identificado un gen llamado APOE4 relacionado con un aumento del riesgo de desarrollar Alzheimer tanto en hombres como en mujeres, sin embargo, su efecto parece ser mucho peor en estas últimas. Esta información fue confirmada en una investigación publicada en 2014 en la que las mujeres que tenían este gen eran más propensas que sus contrapartes masculinas.

También hay factores hormonales importantes a considerar en este tema. Cuando hablamos de hormonas, puede que lo primero que llegue a la mente de muchos es una mujer. Pues bien, fluctuaciones hormonales que ocurren en la menopausia parecen interactuar con el gen APOE4 empeorando la situación.

Entre los 40 y 50 años de edad, disminuyen los niveles de estrógeno, progesterona y testosterona, haciéndoles experimentar calores desesperantes y episodios de depresión, pero los efectos parecen ir más allá de esto y alcanzan a su cerebro.

Crisis del coronavirus ha tenido un mayor impacto en las mujeres

Esto no ha sido pasado por alto por la ciencia, y ya algunos investigadores han evaluado la terapia hormonal como una medida de prevención del mal de Alzheimer en mujeres posmenopáusicas desde hace casi tres décadas.

Por ejemplo, en 1996, se publicó un estudio en el que se comprobó la efectividad del tratamiento de reemplazo hormonal en mujeres. La administración de suplementos de estrógeno disminuyeron el desarrollo de esta enfermedad antes de la menopausia.

Sin embargo, a pesar de obtener resultados prometedores, no se ahondó demasiado en esta investigación en las décadas siguientes. En la actualidad el Alzheimer sigue siendo frecuente entre los adultos mayores, y su prevención es un elemento clave para garantizar la calidad de vida durante la vejez.

Referencia:

Women in their 60s twice as likely to develop Alzheimer’s disease over the rest of their lives as they are breast cancer. https://www.alz.org/news/2014/women-in-their-60s-twice-as-likely-to-develop-alzh

Is the Risk of Developing Alzheimer’s Disease Greater for Women than for Men? https://academic.oup.com/aje/article/153/2/132/118375

Women with mild cognitive impairment decline twice as fast as men with the condition.https://www.alz.org/aaic/_downloads/tues-8am-women-risk.pdf

Estrogen Replacement Therapy and Risk of Alzheimer Disease. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/622551

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