Pablo Picasso fue uno de los pintores más prominentes del siglo XX. Con su visión disruptiva e irreverente, se enfrentó a muchas críticas y desafíos para su arte.

Sin embargo, al final su estilo inigualable logró sobrevivir para ser reconocido a lo largo de la historia. Se lo ha estudiado tanto que, es posible identificar gran cantidad de patrones que muestran sus pensamientos al momento de realizarlas al igual que su estado emocional.

Pablo Picasso, 1904.

Una de las épocas más difíciles de su vida ocurrió en París, cuando aún no era reconocido y tenía muchos problemas económicos. Allí, se dio por completo lo que ahora conocemos como su “Periodo azul” en el que estas tonalidades acuosas se volvían las protagonistas de las pinturas como un medio del artista de representar su dolor y la pena que vivía.

Un secreto a plena vista

Dentro de las pinturas que Picasso realizó en esta etapa de su vida, una de las más reconocidas es “El Viejo Guitarrista Ciego”. Esta obra ha sido ampliamente difundida y alabada como una de las mejores del Periodo Azul.

Sin embargo, tal vez lo que nos traía de ella estaba mucho más oculto de lo que pensábamos. Al ver la pintura, podemos sentir la intensidad de la tristeza y la soledad. Pero quizás, la sintamos con tan fuerza por aquello que se ocultaba tras la superficie.

Al realizar un análisis de rayos X de la pintura, fue posible notar que toda una nueva composición se encontraba oculta tras los pigmentos superficiales. Esta era coronada por el rostro de una mujer completamente desnuda sentada en algún tipo de superficie.

Pablo Picasso.

A pesar de que pintar sobre un cuadro ya hecho es hasta común en los artistas que pasan por un periodo de pobreza –ya que los lienzos son costosos–, la posibilidad de descubrir una obra de arte nunca antes vista sigue emocionando a quien lo vive, sin importar si sabe o no de la normalidad de esta práctica.

Sin embargo, los rayos equis ayudan a que se genere una solo sugerencia visual de las formas del arte oculto. Por ello, no es posible notar en detalle los trazos y es imposible distinguir los colores. Debido a esto, los rayos X apenas son la mitad del camino en la búsqueda de contemplar arte recién descubierto.

¿Cómo actuó la red neuronal de la inteligencia artificial?

El Viejo Guitarrista Ciego. Picasso.

Con esto claro, Anthony Bourached y George Cann del Colegio Universitario de Londres se dieron a la tarea de encontrar una solución que nos permitiera recorrer la otra mitad del camino. Como respuesta, se toparon con un tipo de inteligencia artificial que se maneja a través de lo que conocemos actualmente como sistema de red neuronal.

Esta es capaz de aprender de los datos que se le introducen y es especialmente buena al procesar los pixeles de los archivos de imagen. Por este motivo, se volvió una herramienta crucial en el descubrimiento de esta obra del pintor malagueño.

Para hacer que funcionara, los investigadores alimentaron la base de datos con las obras de Picasso en sus diferentes periodos. Gracias a ello, la IA se mostró capaz no solo de reconocer el estilo por sí misma, sino de diferenciarlo de otras pinturas, como por ejemplo las de Van Gogh o Da Vinci.

Cortesía de Raiders of the Lost Art.

Debido a esto, Bourached y Cann decidieron aventurarse más y determinar si esta inteligencia era capaz no solo de reconocer sino de reproducir los estilos. Para ello, tomaron el escaneo de la pintura de la mujer que se encontraba tras “El Viejo Guitarrista Ciego” la aislaron hasta que solo quedaron los contornos de la imagen secundaria e “impusieron” en la IA el estilo de Picasso.

Como resultado, la red neuronal no solo colorizó la obra, sino que también imitó los trazos que caracterizan el estilo de Picasso. ¿El resultado? Ahora somos capaces de contemplar una obra de Picasso que de otro modo habría quedado perdida para siempre.

Esta podría ser una nueva forma de estudiar el arte

Pintura reproducida por IA de una mujer desnuda de Picasso en su Periodo Azul. Estaba oculta tras El Viejo Guitarrista Ciego.

Dentro de las obras de Picasso, esta no ha sido la única sorpresa. De hecho, detrás de otra de sus pinturas, se encontró y reprodujo gracias a la IA una creación del pintor Santiago Rusiñol. Con avances como estos, será posible contar con un método totalmente nuevo a través del cual estudiar el arte.

Después de todo, ahora existe la oportunidad de finalizar obras incompletas o hacer descubrimientos como los anteriores. Asimismo, gracias a ellos, contaremos con una nueva ventana a la mente del artista, a los sentimientos y pensamientos de estas almas sensibles y a lo que buscaban transmitir a través de sus creaciones.

Referencia:

Raiders of the Lost Art: arXiv:1909.05677v1