La contaminación plástica en los cuerpos acuáticos del mundo se ha convertido en uno de los problemas más complejos del siglo XXI.

Los científicos han identificado depósitos gigantes de basura acumulados en las corrientes oceánicas, provocando que una gran cantidad de animales marinos mueran por la ingesta de desechos plásticos. No solo eso, se han encontrado microplásticos, en la lluvia, transportada por el viento a regiones remotas de las montañas de los Pirineos en Francia y en la nieve de la Antártida. Se podría decir que no hay rincón del mundo que no esté contaminado con microplásticos.

Formando parte de los sedimentos

Sin embargo, ha sido solo en la última década de investigación que la contaminación por plásticos ha ganado relevancia en los Grandes Lagos Laurentianos, también llamados los Grandes Lagos de América del Norte: una serie de lagos de agua dulce interconectados en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, que se reconoce como el sistema de agua dulce líquida más grande del planeta.

Microplásticos encontrados en muestras de sedimentos cerca de la costa y en las profundidades de los Grandes Lagos de Norteamérica.

Los Grandes Lagos de Norteamérica poseen casi el 20 por ciento del recurso de agua dulce del planeta. Debido a su tamaño y también a las grandes poblaciones a las que sirven, estos lagos son una especie de laboratorio vivo, el cual ilustra los efectos de las interacciones entre las actividades antropogénicas y los ecosistemas naturales.

A medida que se acumulan en las aguas de la Tierra, los microplásticos también pasan a formar parte permanente de las capas sedimentarias del planeta, y es precisamente este aspecto, el foco de una investigación realizada por científicos de la Universidad Occidental de Ontario, quienes examinaron el comportamiento de los microplásticos como un fenómeno geológico.

Para ello, el equipo de investigación analizó muestras de sedimentos en zonas alejadas y cerca de la costa de los lagos Huron, Ontario, Erie y St. Clair, así como sus afluentes.

Prevalencia manifiesta

Estos análisis revelaron abundancias tan altas como 4.270 partículas de microplásticos por kilogramo de sedimento de lago, y hasta 2.444 partículas de microplástico por kilogramo en sedimento de río.

Los Grandes Lagos de América del Norte poseen casi el 20 por ciento del recurso de agua dulce del planeta.

Los investigadores encontraron que cuantos más desechos orgánicos había en la muestra, mayor era la cantidad de microplásticos bentónicos, aquellos incorporados en los sedimentos del fondo de los lagos, que además, fueron más abundantes cerca de áreas de alta población.

El equipo también examinó la prevalencia de gránulos (microplásticos del tamaño de una lenteja) de 66 playas en cinco Grandes Lagos. Encontraron un total de 12.974 gránulos en 660 metros cuadrados de playa, el equivalente a un octavo de una cancha de fútbol.

Excepto por las dos playas que contienen la mayoría de los gránulos, los investigadores encontraron poca relación entre la densidad de población o la industria y el número de gránulos. En cambio, los gránulos se concentraron más cerca de los afluentes, un indicativo de que los ríos y arroyos son los principales caminos utilizados por los gránulos para llegar a los lagos.

Referencia: Anthropogenic grains: microplastics in benthic compartments of the great lakes watershed. Geological Society of America, 2019. https://bit.ly/2lbvTKv