Cuando pensamos en nuestros compañeros peludos, es posible que recordemos sus travesuras, sus largas siestas en posiciones impensables y su divertida indiferencia ocasional. Sin embargo, es poco probable que veamos en ellos al portador de un parásito que puede colarse para siempre en nuestro organismo.

Este es conocido científicamente como Toxoplasma gondii y, en la actualidad, ya más de 2 billones de personas son portadoras del mismo. A pesar de ello, son pocos los estudios que han podido analizar exitosamente a este parásito intracelular.

Es por motivos como este que la investigadora Justyna A. Nalepa-Grajcar de la Universidad Aberyswyth en Gales se ha interesado en el tema. Dentro de su meta, no se encuentra solo comprender mejor cómo se maneja esta parásito, sino también hacer avances en los métodos utilizados para su estudio de forma que se pueda optimizar su análisis y conseguir mejores resultados.

¿Por qué el Toxoplasma gondii es difícil de contener?

Para hacer la respuesta corta, básicamente, este parásito ha logrado escapar a todo tipo de controles por su resistencia. No obstante, la información escasa que hay sobre los detalles del mismo también juega un papel importante en este problema.

Hasta la fecha, se sabe que comparte cierta relación con el que causa la Malaria. Pero, a diferencia de este, el parásito que causa la Toxoplasmosis es menos selectivo. Por ello, tiende a ser capaz de reproducirse y sobrevivir en cualquier tejido o espacio –siempre y cuando este tenga células vivas.

Todo ello porque este parásito busca siempre la posibilidad de llegar a su anfitrión final, el gato. Para lograrlo, se ha adaptado para sobrevivir por años y mantenerse en las células de otros animales hasta que son finalmente ingeridas por los felinos –salvajes o domésticos.

Los gatos son el anfitrión predilecto del parásito

Para el momento, no se tiene una idea clara de por qué son los felinos los anfitriones elegidos por el parásito. Sin embargo, algo en su organismo los hará perfectos para el proceso de maduración del mismo.

Debido a esto, el Toxoplasma sobrevive a través de una cadena de transmisión en la que el gato es el inicio y el final. Después de todo, las heces de estos son las que contienen los ooquistes –los “huevos” del parásito. Cuando estas entran en contacto con otro animal (ratones, pájaros, peces, etc.), pueden entrar en sus células y alojarse en sus tejidos por años.

La cadena se completa cuando los felinos cazan estas criaturas y se alimentan de ellas. De este modo, el Toxoplasma en los tejidos pasa al organismo del gato donde alcanza su fase adulta y se prepara para repetir el procedimiento.

¿La Toxoplasmosis es peligrosa?

Este parásito puede encontrarse en el organismo de muchos animales sin manifestarse verdaderamente, lo que los vuelve solo portadores. Pero ello se mantiene solo si cuentan con la oportunidad de completar su cadena natural.

En caso de que ello no se cumpla, entonces este se desequilibra y puede resultar peligroso para su anfitrión. Un caso que lo ejemplifica son las muertes de nutrias que han ocurrido en las costas californianas.

Asimismo, un criterio similar se puede aplicar a los humanos, solo que con algunas variaciones. Cuando esta enfermedad se manifiesta, las personas probablemente solo sientan los síntomas de un resfriado común. No obstante, si la afectada es una embarazada, la situación puede volverse más grave.

A pesar de que ella puede contar con los anticuerpos para luchar contra este parásito, el feto no lo hace y la madre no es capaz de transmitirle a este los suyos. Por lo que, si el toxoplasma traspasa la placenta, el bebé queda solo ante esta amenaza que comienza a alojarse en sus células a un nivel tan alto que es capaz de causar daños cerebrales irreparables.

En caso de que esto no se dé, pero la persona sí adquiera el toxoplasma, se ha probado que este puede tener más efectos particulares además de los mencionados anteriormente. En un estudio, se ha podido comprobar que este puede alterar la personalidad. Como ejemplo, se notó que los hombres con este parásito suelen ser más agresivos y celosos mientras que las mujeres se vuelven más relajadas y manejables.

Por si fuera poco, también ha sido posible relacionar la presencia de este parásito con enfermedades mentales como la esquizofrenia y los trastornos bipolares. Cabe destacar que en estos casos, el contagio también debió deberse al consumo de animales cuyos tejidos estaban infectados con el parásito.

El Toxoplasma se presenta en pequeñas concentraciones

Con tantos datos como estos, sería posible pensar que ya sabemos mucho sobre el Toxoplasma gondii. Pero, la verdad es que apenas estamos en la punta del iceberg.

Para poder conocer un poco de lo que se encuentra dentro de la superficie la investigadora postdoctoral Nalepa-Grajcar propone un nuevo método de estudio. Con él, pretende combatir la baja concentración del parásito en las muestras a través de procesos de multiplicación artificial.

Específicamente, el nombre del método a utilizar para lograr esto es Amplificación Selectiva del Genoma Completo, que también se ha mostrado en un estudio reciente como una gran alternativa para este tipo de problemas. Gracias a él, a pesar de la dificultad de estudiar Toxoplasma gondii en un laboratorio –por su necesidad absoluta de tejidos vivos– será posible multiplicar su número para poder realizar estudios más detallados con poblaciones más grandes con las que experimentar y que observar.

Hasta este momento, la investigadora Nalepa-Grajcar se encuentra en las primeras fases de su estudio, por lo que aún no es posible conocer si dará resultados positivos. Pero, de ser así, estaremos dando un paso más para intentar comprender a este parásito que ha compartido con nosotros durante años.

Referencia:

Influence of latent Toxoplasma infection on human personality, physiology and morphology: pros and cons of the Toxoplasma–human model in studying the manipulation hypothesis: doi: 10.1242/jeb.073635

SWGA: a primer design toolkit for selective whole genome amplification: https://doi.org/10.1093/bioinformatics/btx118