Un desmayo puede ser causado por varios factores, pero en última instancia, todo se reduce a que no llegue suficiente sangre al cerebro.

Feng Lei, un profesor asistente en el departamento de medicina psicológica de la Escuela de Medicina Yong Loo Lin de la Universidad Nacional de Singapur, dirigió una investigación que encontró que el consumo de té tiene efectos positivos favorece la interconexión de las diferentes regiones cerebrales.

El investigador compara el funcionamiento general del cerebro con el sistema de carreteras de una ciudad. Las diferentes regiones que conforman nuestro cerebro son los destinos, mientras que las conexiones entre dichas regiones son carreteras.

Cuando un sistema de carreteras está bien organizado, los vehículos y pasajeros se desplazan de manera eficiente sin abusar del espacio, y de manera similar ocurre con las conexiones de las regiones cerebrales, que mientras mejor estructuradas (o conectadas) estén, procesarán de manera más eficiente la información.

Este es un ejemplo bastante simple para describir el flujo de información en el cerebro humano. Siendo más técnicos, las diferentes regiones intercambian información a través de de señales que se desplazan a través de una red de conexiones nerviosas.

Sin embargo, hay cosas que aun no están claras. La ciencia hasta ahora no había logrado entender la forma en que las señales se abren paso a través de esta compleja red de conexiones. Es por ello un equipo se dedicó durante tres años a estudiar cómo las regiones cerebrales se comunican entre sí. Sus hallazgos se publicaron recientemente en la revista Nature Communications.

Algunas partes son mejores remitentes, otras son mejores receptoras

Los investigadores usaron resonancias magnéticas no invasivas para obtener información para reproducir la red de haces de fibras nerviosas del cerebro humano, pudiendo así formas un modelo del cableado cerebral.

Lo que encontraron los investigadores fue que dependiendo de cómo están conectadas las diferentes partes de nuestro cerebro, algunas serán mejores para enviar las señales mientras que otras serán mejores para recibirlas.

Conexiones unidireccionales o bidireccionales

Investigaciones previas revelaron que en el cerebro, un haz nervioso se encarga de conectar dos regiones y de permitir el paso de las señales entre ellas. Este intercambio de señales puede ser unidireccional, cuando las señales solo viajan en una sola dirección, o bidireccional, cuando viajan en ambos sentidos.

Las imágenes de resonancia magnética no invasivas permiten ver qué regiones del cerebro tienen los haces nerviosos, pero para los investigadores era un misterio si el intercambio de información ocurría en una o ambas direcciones, ni mucho menos la dirección del movimiento.

En vista de ello, los científicos simplemente empezaron a asumir que todos los haces de nervios son conexiones de dos vías, y con ello han logrado aprender mucho sobre el cerebro. Pero para poder estudiar la dirección en la que viajan las señales eléctricas, esta simplificación no aplica.

Regiones más accesibles dentro del cerebro

Los autores de la investigación lograron explicar su hallazgo por medio de un ejemplo similar al de Feng. Cuando se transita sin rumbo en una ciudad, puede llegarse a sitios importantes sin haber tenido la menor intención. Esto es a causa de que las ciudades están diseñadas de modo que sea fácil llegar a los lugares clave.

De manera similar ocurre con el cerebro, el cual tiene regiones rápidamente accesibles desde cualquier parte y por esta razón se consideran receptores. Pero también están otras regiones que son buenas para llegar de manera eficiente a otros lugares del cerebro, aunque no necesariamente sea tan fácil llegar a ellas. A estas se le conoce como remitentes.

Remitentes y receptores

Las regiones remitentes son menos accesibles, y se encargan de procesar la información sensorial.

Por su parte, las regiones receptores se encargan de los pensamientos complicados, de la toma de decisiones complejas. Es en estas regiones en donde llega toda la información que proviene de otras regiones cerebrales, la cual se recopila y procesa para poder tomar decisiones según lo que esté sucediendo en el mundo exterior.

Vemos pues la importancia de entender la forma en que se comunican las diferentes regiones del cerebro. Muchas disfunciones en la comunicación cerebral pueden ser la causa de afecciones como la depresión y la esquizofrenia, y conociendo su funcionamiento, puede que sea más fácil llegar a un tratamiento completamente eficiente para estas.

Referencia:

Inferring neural signalling directionality from undirected structural connectomes. https://www.nature.com/articles/s41467-019-12201-w